La información (eran materiales de pesca, o directamente basura) implica que los investigadores siguen sin tener ninguna evidencia, pese al anuncio realizado días atrás
Las autoridades australianas anunciaron ayer que los objetos recuperados el sábado en el océano Índico no pertenecen al avión malayo desaparecido, con lo cual sigue sin haber ninguna evidencia. Según la Autoridad de Seguridad Marítima Australiana, los objetos reflotados ayer por dos barcos, el Haixun 01 de China y el HMAS Success de Australia, son materiales de pesca o basura, informó la agencia de noticias DPA.
Tras confirmarse que los investigadores siguen sin tener ninguna prueba concreta, el primer ministro australiano, Tony Abbott, prometió que su gobierno "no descansará" hasta que se haya hecho todo lo posible para ubicar al avión.
Ayer partió desde la ciudad australiana de Perth el barco Ocean Shield, que lleva un detector de cajas negras y un vehículo submarino no tripulado. La nave tiene previsto llegar al área donde se desarrolla la búsqueda en tres días. Sin embargo, el capitán de la Marina estadounidense, Mark Matthews, adelantó que es prácticamente imposible localizar las cajas negras, cuyo localizador tiene entre 30 y 45 días de batería, en el área de 319.000 kilómetros cuadrados donde se busca el avión, según el diario australiano Sydney Morning Herald. "Todo depende de lo efectivos que seamos reduciendo el área de búsqueda", dijo Matthews, quien participó en el rastreo del vuelo 447 de Air France que se estrelló en el océano Pacífico en 2009."Hasta que objetos sean recogidos por un barco y examinados por expertos, no se puede llegar a conclusiones sobre su origen", sostuvo el submariscal de la Fuerza Aérea Kevin Short.
En tanto, las posibilidades de encontrar las cajas negras que expliquen el misterio del vuelo MH370 bajan a medida que pasan los días desde que desapareció el pasado 8 de marzo en el océano Índico, indicaron fuentes militares estadounidenses. El localizador de las cajas negras tiene entre 30 y 45 días de batería, en el área de 319.000 kilómetros cuadrados donde se busca el avión.
La búsqueda se había desplazado el viernes a una nueva zona después de que nuevos datos indicaran que el avión volaba más rápidamente de lo que se había pensado inicialmente y se creía que se había quedado sin combustible, cayendo en el océano. Sin embargo, restos descubiertos por aviones chinos, australianos y neocelandeses no proporcionaron pistas sólidas el sábado, agravando la frustración de los familiares. En el avión viajaban también 50 malayos.
comentar