Dos mujeres lesbianas le pidieron al estado que obligue a un mecánico de 46 años que las ayudó a convertirse en madres, a pasarles una pensión alimenticia para la niña.
Un hombre donó su esperma a una pareja de lesbianas deseosas de convertirse en madres y ahora el estado de Kansas le impone contribuir a los gastos de la niña, nacida a través de inseminación artificial.
El caso, que generó un fuerte debate, tiene como protagonista a William Marotta, un mecánico de 46 años de Topeka, quien con su donación ayudó a Angela Bauer y Jennifer Carpenter a tener una hija. El hombre ahora trata de evitar que le obliguen a pagar por una hija que nunca quiso tener.
En el momento de la donación, el hombre firmó una declaración con la que renunciaba a todo derecho de paternidad sobre el bebé, nacido en 2009. Pero cuando las dos mamás intentaron obtener del Estado una mutualidad para la niña, las autoridades pidieron que identificasen al donante, lo que desató la apertura del caso.
Angela y Jennifer se separaron en 2010 pero siguen compartiendo los derechos de padres de los hijos que tuvieron en común. El mecánico -casado y sin hijos- las conoció en 2008 cuando respondió a un anuncio de las lesbianas colgado en Craiglist.
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