El Papa y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofrecieron brindarle tratamiento a Charlie Gard, el niño inglés de 10 meses con una rara enfermedad al que la Justicia de su país y el tribunal europeo quieren desconectar del respirador artificial que lo asiste pese al deseo de sus padres de mantenerlo con vida.
“Pedí al director sanitario que compruebe con el Hospital de Londres en el que está internado el pequeño si están las condiciones sanitarias para un eventual traslado de Charlie hacia nuestro hospital”, aseguró este lunes la presidenta del hospital pediátrico del Vaticano Bambino Gesú, Mariella Enoc.
Las declaraciones de Enoc se dan 24 horas después de que el propio Papa Francisco asegurara ayer que sigue “con afecto y conmoción la historia del pequeño Charlie Gard y expresa su propia cercanía a sus padres”.
El niño padece una condición genética conocida como Síndrome de Agotamiento Mitocondrial que, según los médicos que lo atienden en el hospital Great Ormond Street de Londres, es incurable.
Como el personal médico entiende que no hay cura y que el niño “está sufriendo”, pidió a la Justicia británica permiso para desconectarlo de la asistencia respiratoria, una autorización que fue concedida y refrendada esta semana por el tribunal europeo de Derechos Humanos.
Sin embargo, la decisión judicial choca de frente con el deseo de los padres del pequeño, Chris Gard y Connie Yates, que rechazan que su hijo esté sufriendo y juntaron más de 1,5 millones de dólares en donaciones para llevarlo a Estados Unidos, donde un médico les había ofrecido un tratamiento pionero que podría alargar su esperanza de vida.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ofreció ayuda a los padres del pequeño británico Charlie. Lo confirmó la Casa Blanca
Un vocero oficial confirmó que Trump no habló directamente con los familiares del bebe. Sin embargo, sí lo hicieron miembros de su gobierno. “El presidente está solo intentando ayudar en lo posible”, subrayó la Casa Blanca.
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