En el documento "Instrumentum Laboris", que servirá de hoja de ruta para el próximo Sínodo de la Familia que se celebrará en octubre, la entidad eclesiástica también se manifestó en contra, una vez más, de la eutanasia.
El Vaticano reafirmó este martes su rechazo al matrimonio igualitario, el aborto y la eutanasia en el documento de trabajo "Instrumentum Laboris", que servirá de hoja de ruta para el próximo Sínodo de la Familia que celebrará en octubre.
"El amor conyugal entre un hombre y una mujer" constituye "la base indispensable para la formación integral del niño", afirmó la Santa Sede en el documento de 78 páginas y 3 partes que servirá como base para el Sínodo que afrontará asuntos relacionados con la familia.
Esa discusión, de la que participarán obispos y miembros de las conferencias episcopales, se realizará bajo el título "La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo" durante la XIV Asamblea General Ordinaria del Sinodo, que tendrá lugar del 4 al 25 de octubre de este año.
"Para dar una familia a tantos niños abandonados, muchos han pedido que se destaque la importancia de la adopción. A este respecto se ha señalado la importancia de afirmar que la educación de un hijo debe basarse en la diferencia sexual, así como la procreación", insistió el texto presentado hoy por los cardenales Lorenzo Baldisseri y Péter Erdó; junto a monseñor Bruno Forte.
De todos modos, y más allá de la reafirmación de la unión entre personas de distinto sexo, el documento afirma que "los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza".
Sin embargo, el "Instrumentum Laboris" consideró "inaceptable" las "presiones en esa materia de organismos internacionales que condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que institucionalicen el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo". A través del texto presentado hoy el Vaticano, en base a las respuestas recibidas de las Iglesias, reconoce la existencia de un "común acuerdo" entre los católicos para que los divorciados vueltos a casar recorran un "camino penitencial" para poder acceder al sacramento de la Eucaristía, aunque al final la última palabra la tendrá el obispo.
De acuerdo al "Instrumentum Laboris", podría hacerse "bajo la autoridad del Obispo, para los fieles divorciados vueltos a casar por lo civil, que se encuentran en una situación de convivencia irreversible".
El documento confirmó además la postura de la Iglesia católica sobre el rechazo al aborto y la eutanasia, y afirma que "la vida es un regalo de Dios y, por eso, no se pueden descartar ni su comienzo ni su estado terminal","al contrario, es necesario asegurar a estas fases una atención especial. Hoy, demasiado fácilmente, 'se considera al ser humano como un bien de consumo que se puede usar y tirar'", dijo el documento que cita la exhortación apostólica del papa Francisco, Evangelii Gaudium.