Un hombre fue liberado tras casi veinte años en la cárcel luego de que su defensa encontrara a un sujeto muy parecido a él en el Kansas, Estados Unidos.
Richard Anthony Jones fue señalado en 1999 por un robo seguido de crimen en un comercio de la ciudad que nunca cometió, pero a pesar de su insistencia por declararse inocente, la Justicia local desoyó sus reclamos y lo encarceló diecisiete años.
Sin embargo, hace dos años que pidió a varias organizaciones que trabajan con casos judiciales confusos y controvertidos que investigaran el suyo.
Fue así que los abogados del Midewest Innocence Project y Paul E. Wilson Defender Project de la Universidad de Kansas presentaron ante las autoridades a un sujeto con los mismos rasgos físicos que Jones.
Fue tal la sorpresa, que el juez Kevin Moriarty ordenó la liberación de Jones, que fue efectiva a partir del jueves, informó el diario Kansas City Star.
Al otro hombre, conocido como Ricky y verdadero responsable del hecho delictivo, no le iniciaron cargos, por lo que el robo sigue sin tener culpables y se torna más complejo debido a que en la escena no hay huellas digitales ni rastros de ADN.
"Todos tenemos un parecido en este mundo y puede generar confusiones", fue uno de los argumentos de la defensa. "No creo en la suerte, creo que fui bendecido", manifestó Jones a los medios locales.
UN CASO SIMILAR QUE FUE DOCUMENTAL: "MAKING A MURDERER"
En la plataforma Netflix se puede encontrar el multipremiado documental "Making a murderer", dirigido por Laura Ricciardi y Moira Demos, quienes durante más de diez años siguieron paso a paso el polémico caso de Steven Avery, un habitante del Condado de Manitowoc, Winconsin, Estados Unidos, condenado a 18 años de prisión por la agresión e intento de asesinato de Penny Beerntsen.
Tras la insistencia de su defensa, familiares y organizaciones fue exonerado en 2005, luego de descubrirse (y pedir la revisión del caso) que su ADN había sido "mezclado" con la de otro sujeto en la escena del crimen con intencionalidad.
Le ganó después un juicio millonario al Estado y varias autoridades fueron involucradas como partícipes de la primera detención. Pero a poco de presentar la demanda sorpresivamente apareció otro caso que lo involucró: el asesinato de la fotógrafa Teresa Halbach, una mujer que fue vista por última vez en el campo de chatarra de Avery.
El documental desentraña las formas inescrupulosas que utiliza la Justicia de Estados Unidos y el engaño de los investigadores para sumar testigos.
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