El gobierno de Irán denunció ante la ONU el peligro humanitario por bombardeos sobre instalaciones nucleares.
La escalada del conflicto en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo diplomático luego de que Irán advirtiera ante la ONU sobre los riesgos de radiación y las posibles consecuencias humanitarias derivadas de los ataques contra sus centrales nucleares.
El planteo fue realizado por el embajador iraní ante el organismo, Amir Saeid Iravani, a través de una carta dirigida al secretario general, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad. En el documento, el diplomático pidió prestar especial atención al impacto de los bombardeos, en particular tras el ataque cercano a la central nuclear de Bushehr.
Según informó el Organismo Internacional de Energía Atómica, un proyectil impactó en las inmediaciones de esa planta ubicada en el suroeste iraní, lo que provocó la muerte de una persona y daños en un edificio, aunque sin registrarse fugas radiactivas hasta el momento.
En su presentación, Irán calificó los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel como “crímenes de guerra” y denunció una violación del derecho internacional. Además, sostuvo que las instalaciones nucleares alcanzadas tienen fines pacíficos, en un intento por reforzar su posición ante la comunidad internacional.
El reclamo se produce en un contexto de máxima tensión. En las últimas horas, el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Teherán para que alcance un acuerdo en torno al estrecho de Ormuz, bajo la amenaza de intensificar los ataques sobre infraestructuras energéticas.
Las declaraciones fueron acompañadas por mensajes en redes sociales en los que el mandatario aseguró que líderes militares iraníes fueron eliminados en operativos recientes, lo que elevó aún más la temperatura del conflicto.
Desde Teherán, la respuesta no tardó en llegar. El comandante Ali Abdollahi, una de las principales autoridades militares, advirtió que cualquier agresión será respondida con “ataques devastadores y continuos” contra objetivos estadounidenses y sus aliados en la región.
El jefe militar afirmó que no habrá límites en la respuesta si se produce un nuevo ataque y aseguró que Irán está preparado para defender sus infraestructuras estratégicas. En ese sentido, acusó a Trump de actuar con una lógica “belicista” y consideró sus amenazas como un intento de presión en medio de un escenario adverso.
El conflicto se enmarca en una ofensiva más amplia que incluye bombardeos sobre distintos puntos del territorio iraní desde fines de febrero, en una dinámica que incrementa el riesgo de una confrontación directa de mayor escala.
La advertencia iraní ante la ONU busca ahora instalar el foco en las consecuencias de esos ataques, especialmente en lo referido a la seguridad nuclear. Aunque no se registraron fugas, el impacto sobre instalaciones sensibles reavivó temores sobre posibles accidentes de mayor magnitud.
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