
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, acusó a los manifestantes de actuar en nombre del presidente estadounidense Donald Trump, afirmando que los alborotadores estaban atacando propiedades públicas y advirtiendo que Teherán no toleraría que la gente actuara como "mercenarios de extranjeros".
El régimen de Irán enfrenta este viernes una nueva jornada de movilizaciones contra la crisis económica y el empeoramiento del nivel de vida sumido en un corte de Internet desde la noche del jueves y tras el llamamiento a las protestas por parte de Reza Pahlevi, hijo del derrocado sah de Irán durante la Revolución Islámica de 1979.
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, acusó a los manifestantes de actuar en nombre del presidente estadounidense Donald Trump, afirmando que los alborotadores estaban atacando propiedades públicas y advirtiendo que Teherán no toleraría que la gente actuara como "mercenarios de extranjeros".
Las protestas, que comenzaron por la espiral inflacionaria, no han alcanzado la magnitud de los disturbios de hace tres años, pero se han extendido por todo Irán, con decenas de muertos y unas autoridades que parecen más vulnerables debido a la grave situación económica y a las secuelas de la guerra del año pasado con Israel y Estados Unidos.
Las imágenes publicadas por la televisión estatal durante la noche mostraban autobuses, coches y motocicletas en llamas, así como incendios en estaciones de metro y bancos. La televisión acusó a la Organización Mujahedin del Pueblo, una facción de la oposición que se escindió tras la Revolución Islámica de 1979 y también es conocida como MKO, de orquestar los disturbios. Un periodista de la televisión estatal, situado frente a los incendios en la calle Shariati, en el puerto de Rasht, en el mar Caspio, dijo: "Esto parece una zona de guerra, todas las tiendas han sido destruidas".
Reza Pahlavi publicó un comunicado en X elogiando a los manifestantes como sus "valientes compatriotas".
"Quiero agradecer al líder del mundo libre, el presidente Trump, por reiterar su promesa de exigir responsabilidades al régimen. Es hora de que otros, incluidos los líderes europeos, sigan su ejemplo, rompan su silencio y actúen con mayor decisión en apoyo del pueblo iraní", dijo en el comunicado.
Este fue el duodécimo día consecutivo de manifestaciones, provocadas por la indignación ante el colapso de la moneda iraní, y que se han extendido a más de 100 ciudades y pueblos en las 31 provincias de Irán, según grupos de derechos humanos.
La agencia de noticias de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, ha informado que al menos 34 manifestantes y 8 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto, y que unos 2.270 manifestantes han sido arrestados.
La organización Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, ha afirmado que al menos 45 manifestantes, entre ellos ocho menores, han muerto a manos de las fuerzas de seguridad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó hoy con golpear "muy duro" a Irán si sus autoridades "empiezan a matar a la gente" que protesta en ese país de Medio Oriente.
"Ya les he hecho saber que si empiezan a matar gente... vamos a golpearlos muy duro", dijo Trump durante una entrevista radial.
De hecho, el mandatario y otros funcionarios estadounidenses advirtieron recientemente, y en varias ocasiones, que Washington actuará si Irán "mata a manifestantes pacíficos".
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó las declaraciones "injerencistas y engañosas" de la administración Trump sobre la reciente agitación en el país y señaló que reflejan la continua hostilidad del Washington hacia el pueblo iraní.