Un joven mexicano se fotografió sosteniendo a un perro crucificado y, tras subir la imagen a Facebook, desató la ira de cientos de usuarios.
Al recibir la lapidaria respuesta de una gran cantidad de personas por la red social, Aarón Pino Martínez, el joven de 20 años en cuestión, se defendió con el argumento de que el can ya estaba muerto y crucificado cuando lo encontró y, luego, admitió que su comportamiento no fue correcto y que no imaginó que la foto tendría tal repercusión.
Ante la persistencia de las críticas, Martínez dio de baja su cuenta en Facebook, aunque antes cambió su perfil al nombre "Aarón Pino Maltratador de Animales", en sentido irónico, hecho que avivó aún más la polémica.
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