El comandante consiguió activar las alarmas antes de ser atacado, mientras varias personas a bordo redujeron al agresor, atendieron al herido y llegaron a intervenir en los controles durante el descenso.
Una emergencia extrema a miles de metros de altura obligó a varios pasajeros a dejar de lado su rol habitual y actuar en cuestión de segundos. En el vuelo de Flydubai que viajaba desde Dubái hacia Tel Aviv, el copiloto atacó al comandante en un aparente intento de estrellar la aeronave, que llevaba 174 personas.
La primera en advertir que algo ocurría fue la esposa de Tzvika Manes, (CEO) de la firma Barak Capital Underwriting, quien había acompañado a su hija al baño ubicado en la parte delantera. Desde allí escuchó gritos y ruidos provenientes de la cabina y avisó a su marido y a un piloto que viajaba fuera de servicio para actuar al respecto.
"En ese momento, otros dos pasajeros y yo intervenimos y juntos conseguimos reducir al atacante", contó Manes. El grupo logró inmovilizarlo con cables de auriculares y cargadores de teléfonos y computadoras, mientras el comandante permanecía gravemente herido.
Entre quienes actuaron estuvo Musaev Shota, un dentista, que asistió al piloto indio. "Tenía heridas graves en la cabeza, el abdomen y las muñecas. Conseguí estabilizarlo. Era el único médico que había a bordo", explicó.
El comandante había conseguido activar dos alarmas y abrir la puerta de la cabina antes de desplomarse. Se trata de un acceso reforzado desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 y diseñado para ser abierto únicamente desde el interior. Los pasajeros encontraron al atacante destruyendo parte de los instrumentos.
Una fotografía difundida después del episodio mostró al piloto con el rostro cubierto de sangre y una mascarilla de oxígeno. Smit Machchhar, que llevaba cuatro años en la aerolínea, fue trasladado a un hospital y permanecía estable, según informó la Embajada de India en Riad.
"Conseguí agarrarlo por el cuello desde atrás y apartarlo", relató Yaniv Hayun a Benjamin Netanyahu, quien recibió a los pasajeros en el aeropuerto Ben Gurion. El hombre también contó que llegó a tomar los controles y pudo frenar el descenso antes de entregárselos a uno de los pilotos que viajaban fuera de servicio.
"¿Sabes pilotar un Boeing?", le preguntó Netanyahu. "Tengo algo de experiencia porque veo siempre Mayday/Air Crash Investigation", respondió Hayun, en referencia a la serie televisiva dedicada a reconstruir accidentes aéreos.
El episodio también tuvo un momento especialmente dramático entre los pasajeros. Uno de los israelíes que participó del forcejeo contó a The Jerusalem Post que escuchó a una niña gritar: "No quiero que mi padre muera". Según relató, esa frase lo llevó a pensar durante unos instantes en sus propios hijos.
Una vez controlada la situación, un pasajero utilizó su teléfono para pedir ayuda. "Necesitamos ayuda. Cualquiera que pueda escucharme: hemos detenido al terrorista y estamos aterrizando cerca de Tabuk, en Arabia Saudí. Todos estamos bien, excepto el comandante", explicó en un video.
Machchhar había dicho en una entrevista anterior que los pasajeros deberían "tratar mejor a la tripulación", porque en una emergencia podrían necesitarla. "Pueden salvarles la vida", había señalado. El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos describió el hecho como un "incidente de seguridad" y aseguró que continúa investigándolo, mientras el Gobierno israelí lo vinculó con terrorismo.
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