El presidente ruso advirtió sobre supuestos planes para atacar gasoductos en el mar Negro y vinculó a los servicios ucranianos con atentados recientes
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo este martes que los rivales de su país “no saben qué hacer para arruinar el proceso de paz” que lleva adelante con Ucrania, advirtió que podrían intentar nuevas provocaciones, como atentados a gasoductos, para frenar una salida negociada, por lo que ordenó extremar las medidas de seguridad.
Según el mandatario, existe la posibilidad de un plan para hacer explotar los gasoductos Turkish Stream y Blue Stream, que atraviesan el mar Negro y son claves para el transporte de gas, y un ataque de ese tipo buscaría “socavar el proceso negociador” en marcha.
Putin,, quien habló ante el consejo Servicio Federal de Seguridad, responsabilizó a los servicios secretos ucranianos por el aumento de atentados en territorio ruso. Señaló que, al no lograr “una derrota estratégica en el campo de batalla”, Kiev habría optado por “el terror individual y masivo”, incluyendo sabotajes y ataques contra funcionarios.
En ese marco mencionó una explosión ocurrida cerca de la estación Saviólovski, en Moscú, donde murió un agente policial y otros dos resultaron heridos. Según su versión, el hecho habría sido organizado mediante reclutamiento por internet y detonación a distancia.
Durante la reunión, el presidente pidió fortalecer la protección de infraestructuras energéticas y de transporte, así como de edificios públicos y zonas de alta circulación, además, ordenó mejorar la seguridad en la frontera estatal y elevar la preparación de los guardias fronterizos.
Además, remarcó la necesidad de resguardar información confidencial vinculada a desarrollos militares y estratégicos. “Los tenemos”, afirmó, en referencia a nuevos sistemas de defensa en implementación.