El Reino Unido y otros países europeos afirmaron que Alexei Navalny murió en prisión por epibatidina y señalaron al Presidente de Rusia Vladimir Putin.
El líder opositor ruso Alexei Navalny murió en prisión como consecuencia de un envenenamiento con epibatidina en febrero de 2024, una toxina letal presente en ranas dardo de Ecuador, según afirmaron el Reino Unido y otros cuatro países europeos durante la Conferencia de Seguridad de Múnich. La revelación introduce un nuevo elemento en la causa de la muerte del dirigente que desafió al presidente Vladimir Putin.
El comunicado conjunto fue firmado por Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos. Según detallaron, los análisis de muestras tomadas de Navalny confirmaron de forma concluyente la presencia de epibatidina, una sustancia considerada arma química conforme a la legislación internacional y que, remarcaron, no se encuentra de forma natural en Rusia.
Rusia sostuvo que Navalny murió por causas naturales en febrero de 2024. Sin embargo, los gobiernos europeos señalaron que, dada la toxicidad de la epibatidina, estimada como 200 veces más potente que la morfina (según medios británicos), y los síntomas reportados, es muy probable que el envenenamiento haya sido la causa de su muerte. El líder opositor falleció a los 47 años mientras estaba detenido en una prisión de Siberia.
Las capitales europeas subrayaron que Rusia tenía “los medios, el motivo y la oportunidad” de administrarle el veneno y denunciaron un reiterado desprecio por el derecho internacional y la Convención sobre Armas Químicas. Además, informaron que sus representantes ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas escribieron al director general, Fernando Arias, para notificar esta presunta violación.
En una rueda de prensa paralela a la Conferencia de Seguridad de Múnich, Yulia Navalnaya, viuda del dirigente, afirmó que científicos de cinco países europeos concluyeron que su esposo fue envenenado con epibatidina, una neurotoxina que provoca parálisis, paro respiratorio y una muerte dolorosa. “Era evidente desde el primer día que mi marido había sido envenenado, pero ahora hay pruebas”, sostuvo, y acusó directamente a Putin.
La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, aseguró que el Reino Unido investigó “con férrea determinación” la verdad sobre la muerte del opositor y afirmó que solo el Gobierno ruso tuvo los medios, el motivo y la oportunidad para usar esa toxina letal durante su encarcelamiento.
Navalny murió el 16 de febrero de 2024 en la colonia correccional FKU IK-3, en la localidad de Jarp, distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, en el Ártico ruso. Estaba encarcelado desde enero de 2021, cuando regresó a Moscú tras recuperarse en Berlín de un envenenamiento con novichok ocurrido en 2020.
Principal opositor al Kremlin y referente de la lucha contra la corrupción en Rusia, Navalny había denunciado en reiteradas ocasiones intentos de asesinato en su contra. En un video difundido tras el ataque de 2020, aseguró conocer la identidad de quienes buscaron matarlo y vinculó directamente a los servicios de inteligencia rusos, señalando que actuaban bajo órdenes del presidente ruso.
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