El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este miércoles que su país no puede quedarse "de brazos cruzados" viendo lo que pasa con Ucrania y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) , tras una posible incorporación del país en el organismo.
."¿Cómo podemos no pensar en ello? Sería simplemente una inacción criminal de nuestra parte quedarnos de brazos cruzados y ver lo que ocurre allí", expresó en rueda de prensa tras reunirse en Sochi con el primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis.
Putin, se quejó esta semana de la ayuda militar aliada a Ucrania y advirtió a la OTAN contra la instalación de sistemas de defensa antimisiles en ese país, antiguo integrante de la disuelta Unión Soviética. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, durante su intervención en la reunión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), siguió en esta línea alertando de que "la arquitectura de la estabilidad estratégica se está desmoronando de manera acelerada".
El mandatario ruso indicó que a su país le preocupa la posibilidad de que Ucrania entre en el bloque, ya que las armas de la alianza aparecerán en su territorio. "No podemos dejar de estar preocupados por la perspectiva de la posible admisión de Ucrania en la OTAN, porque a ello seguirá, sin duda, el despliegue de los correspondientes contingentes militares, bases y armas que supondrán una amenaza para nosotros", señaló.
Asimismo, el presidente afirmó que la OTAN adopta una línea de confrontación contra Rusia. "Desgraciadamente, la OTAN está llevando a cabo una política de clara confrontación con Rusia", aseveró Putin, al tiempo que agregó que la expulsión de varios diplomáticos rusos de países occidentales "demuestra que dicha estructura es poco amistosa" con su país.
Putin destacó que Rusia, por su parte, aplica una política exterior pacifista, al tiempo que tiene derecho a garantizar su seguridad.
Vladímir Putin ha respondido también las acusaciones de Joe Biden sobre el supuesto carácter "amenazante" de los desplazamientos de las tropas rusas cerca de las fronteras con Ucrania y ha declarado durante la teleconferencia con su homólogo estadounidense que no se debe responsabilizar a Rusia de la escalada de tensiones.
Ante esta situación, Moscú quisiera obtener "garantías fiables y jurídicamente vinculantes que excluyan la expansión de la OTAN hacia el este y el despliegue de sistemas de armas ofensivas en los países vecinos", agregó el comunicado de la presidencia rusa.
Cabe destacar que en una encuesta realizada en la última semana, el 58% de los ucranianos quieren hoy que Ucrania se una a la Alianza Atlántica. Es el mayor porcentaje desde que el grupo Reiting hace estos sondeos. En marzo de 2014, el mismo mes en el que Rusia se anexionó Crimea, la idea de unirse a la OTAN sólo tenía un 13% de apoyo
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