De acuerdo con datos oficiales, actualmente residen en Río unos 35.000 argentinos, entre trabajadores, estudiantes y familias radicadas de manera permanente. “La ciudad siempre plantea desafíos en materia de seguridad, pero quienes viajan por turismo o motivos familiares lo saben y suelen tomar precauciones”, remarcó Raimondi.
El diplomático insistió en mantener la calma y planificar los recorridos con antelación. En sus palabras, “Río de Janeiro sigue siendo uno de los destinos más elegidos por los argentinos, y con cuidado se puede disfrutar sin sobresaltos”.