
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos mató a un hombre. El presidente Donald Trump salió en defensa de los agentes y apuntó contra las autoridades locales.
Durante una protesta generalizada en la ciudad de Mineápolis, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) volvió a cobrarse una vida en uno de sus operativos desplegados por órdenes de Donald Trump. A través de los videos difundidos por las redes sociales, se logra ver cómo agentes del ICE retuvieron a un hombre, lo tiraron al suelo y, luego, uno de los uniformados le disparó varias veces.
Después del crimen, muchos manifestantes se congregaron en el lugar para pedir que arresten a los agentes involucrados. Ante este violento reclamo, las fuerzas de seguridad desplegaron vehículos blindados y reprimieron con gases lacrimógenos y arrestaron a personas.
Según la versión del Departamento de Seguridad Nacional, los agentes federales estaban realizando un operativo para encontrar a un inmigrante indocumentado que estaba siendo buscado por agresión violenta. En medio de la búsqueda, se toparon con un individuo que estaba armado. Los agentes intentaron desarmarlo, pero éste se resistió.
Tras detenerlo, un uniformado arremetió contra el individuo disparándole. Los médicos presentes acudieron a asistirlo pero el hombre resultó muerto en el lugar. Luego se dio a conocer que el individuo era un ciudadano estadounidense de 37 años, llamado Alex Jeffrey Pretti, y era "propietario legal de armas".
El presidente Donald Trump salió en defensa de los agentes federales y criticó a las autoridades locales, acusándolas de estar detrás de un "fraude masivo" de más de 100.000 millones de dólares en los últimos años: "Gran parte de lo que están presenciando es un encubrimiento de este robo y fraude". Y acusó a las autoridades locales de "incitar la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante".