"En 2014, el presidente ruso exhibió su fuerza a nivel mundial anexando a Crimea, poniendo en escena una guerra subsidiaria en Ucrania y firmando un acuerdo con China para construir un gasoducto de más de 70.000 millones de dólares", señaló Forbes al justificar su decisión.
Sin argentinos en la lista, el latinoamericano mejor ubicado luego de Jorge Bergoglio es el magnate mexicano de las telecomunicaciones Carlos Slim, en el lugar 14 (dos puestos por debajo respecto del ranking de 2013).
La presidenta brasileña Dilma Rousseff, en tanto, cae con fuerza de la 20 a la 31 posición, al igual que su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto (60, muy lejos del 37 lugar de 2013).
Barack Obama, que sufrió el martes una dura derrota en las elecciones estadounidenses de mitad de mandato y deberá gobernar los dos años que le quedan en la Casa Blanca con un Congreso con mayoría republicana en ambas cámaras.
• La revista estadounidense toma en cuenta cuatro factores para seleccionar a 72 personas entre los 7.200 millones de habitantes del mundo: sobre cuánta gente ejercen poder; los recursos financieros bajo su control; si tienen influencia en más de una esfera; y cómo utilizan de manera activa su poder para cambiar el mundo.
El ranking de este año muestra por otra parte el mismo número de mujeres que en 2013 (nueve), que representan apenas el 12% de las personas más poderosas del mundo.
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