El crucero encallado en las costas de la isla italiana de Giglio se convirtió en uno de los principales atractivos turísticos debido a su imponente estructura
Los restos del crucero italiano Costa Concordia, encallado frente a las costas de Giglio desde el 13 de enero de 2012 tras naufragar, se han convertido en reclamo
publicitario para la pequeña isla, que recibe cada día
turistas que desean fotografiarse frente al crucero siniestrado.
El presidente de la región de Toscana, Enrico Rossi, informó los planes que el Gobierno regional baraja en relación con la retirada de los restos del crucero siniestrado en las costas del mar Tirreno, en el que hubo 30 muertos y dos desaparecidos, durante una reunión mantenida con el ministro de Medioambiente, Corrado Clini, y el jefe de la Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, en la sede del Ejecutivo toscano.
El presidente de Toscana indicó que están valorando los planes de Gabrielli sobre la retirada de los restos del "Costa Concordia", pero añadió que todavía necesitan entender cómo salir de esa situación que va alargándose en el tiempo.
Rossi reveló que han vuelto a hablar de la hipótesis del transporte de los restos al puerto de Piombino, cerca de la isla de Elba, en la provincia de Livorno (Toscana), con la consiguiente recuperación del fondo y de la flora marina.
Desde que se produjo el impacto hasta las primeras tareas de desembarco de los 4.229 pasajeros y miembros de la tripulación, pasaron varias horas y el barco se fue inclinando.
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