Después de cuatro meses y medio de arresto domiciliario por el trágico accidente, Francesco Schettino quedó libre aunque no puede abandonar la ciudad de Meta di Sorrento
El capitán del crucero 'Costa Concordia,'
Francesco Schettino, ha quedado este jueves en libertad condicional tras
cuatro meses y medio de arresto domiciliario en la localidad italiana
de Meta di Sorrento --cerca de Nápoles-- por su presunta responsabilidad
en el accidente que causó más de una treintena de muertos.
Las autoridades judiciales mantenían a Schettino bajo arresto
domiciliario desde el pasado 17 de enero, pero finalmente han acordado
dejarle libre aunque con la condición de que no puede abandonar la
ciudad mientras las investigaciones sigan en marcha, ha indicado su
abogado, Bruno Leporatti.
La juez de instrucción de Grosseto Valeria Montesarchio ha
revocado la detención preventiva esta mañana, en torno a las 12.30
horas, según informa la prensa italiana. Montesarchio entiende que
Schettino seguirá estando vigilando al tratarse Meta di Sorrento de una
ciudad pequeña. Además, ha considerado que los meses transcurridos desde
el arresto habían producido ya un "efecto disuasorio".
El 'Costa Concordia' se estrelló el 13 de enero contra una roca
frente a la isla italiana de Giglio y, a partir de entonces, se abrió un
proceso contra el capitán de la nave por un delito de naufragio por
negligencia, homicidio involuntario, abandono del buque y daños
medioambientales. En el caso también se analiza las posibles
responsabilidades de otros oficiales.
comentar