Luego de la caída del espectacular árbol de Navidad, el cual estaba iluminado en su totalidad, y bajo el cual casi quedan algunos visitantes, la atención se centró en un posible ataque de algún solitario Grinch.
Finalmente, se determinó que el clima fue el verdadero culpable y se comprobó la total inocencia del clásico y verde personaje navideño.
El fuerte de viento que sacude esa región de Ucrania provocó la caída del tradicional árbol que, según informaron las autoridades de ese lugar, ya estaba fracturado en su parte superior.
El video de la caída de uno de los emblemas de la Navidad se hizo viral rápidamente en las redes sociales.
Como era de prever, los usuarios de las redes se despacharon a sus anchas con lo ocurrido.
En un reciente tuit, el Papa Francisco recordó que el árbol de Navidad, un símbolo de casi todo el mundo de esta época del año, evoca el renacimiento, “el don de Dios que se une al hombre para siempre, que nos regala su vida”.
“Las luces del abeto recuerdan la de Jesús, la luz del amor que sigue resplandeciendo en las noches del mundo”.
En Ucrania, la mayoría de la población es ortodoxa, por lo que celebran la Navidad el 6 de enero de acuerdo al calendario juliano.
El árbol, llamado en aquella región “Yalynka”, es adornado con esferas, luces, algunas figuras y una misteriosa pero común telaraña.
En algunas casas ucranianas, las familias esconden, además, una araña entre las ramas.
La tradición del adorno se remonta a una leyenda ucraniana en una madre de familia, viuda, que no tenía dinero, no quiso dejar de conmemorar el nacimiento del niño Jesús y, con toda la fe del mundo, adornó un escueto árbol con lo que encontró a su alrededor, nueces y viejos pedazos de fruta incluidos.
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