Los policías militares dispararon balas de goma contra el agresor para liberar a la mujer, quien mantuvo la calma y parecía conversar con el hombre. Imágenes mostraron de cerca cómo el agresor, con espuma en la boca, discutía mientras sostenía el cuchillo.
Autoridades en Brasilia dijeron que no quedaron claras las exigencias del agresor y aún no revelaron su identidad. Los medios dijeron que el hombre gritaba que habían matado a su familia y que exigía ver a la presidenta Dilma Rousseff.
En septiembre un hotel de Brasilia fue evacuado después de que un hombre tomó a un empleado como rehén y lo retuvo por siete horas antes de entregarlo a la policía. El hombre sostenía lo que después se supo era una pistola de juguete y un chaleco con explosivos falsos.
Fuente: AP
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