Antes del inicio de la cumbre del G20, Donald Trump realizó una gira de cuatro días en Polonia, donde se reunió con su presidente Andrzej Duda y sufrió un nuevo rechazo, en esta caso de la mismísima primera dama.
Fue en el primer encuentro entre ambos mandatarios cuando a Trump se volvió a “comer” un amague. Mientras el presidente norteamericano posaba para la foto junto a su par polaco y su esposa Agata Kornhauser, ésta última extendió la mano en señal de saludo pero la destinataria de la misma fue Melania Trump, que se encontraba a su lado.
De esta manera, Trump quedó nuevamente en ridículo frente a las cámaras de todo el mundo, así como le ocurrió ya con varios funcionarios de diversas naciones, e inclusive con su propia esposa, que ya ha esquivado varios de sus besos.
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