Científicos de Escocia trabajan en un atado que sea capaz de decirle al consumidor que no fume.
Un grupo de científicos escoceses ha estado trabajando en el desarrollo de un atado de cigarrillos capaz de interactuar con el fumador. Su función es clara: informar de los riesgos provocados por el tabaco que afectan gravemente a la salud. Le advertimos: si en el futuro compra un paquete y éste comienza a hablar con usted, no piense que está loco: está ante el último método anti-tabaco, un paquete de tabaco "parlanchín" que intentará animar hasta a los fumadores más empedernidos para que abandonen su adicción a la nicotina. El fumador abre la caja y, de pronto, una voz comienza a hablarle de los problemas respiratorios o de infertilidad que podría acarrear. El mensaje, además de alertar de los problemas de salud, pone a disposición del comprador un número de teléfono para ayudar a combatir el vicio. Los científicos son de la ciudad de Stierling, al Este de Escocia.