La ciudad es un ambiente para el que no están preparados los perros, simplemente se adaptan a ella. Por eso es conveniente que desde cachorros aprendan las reglas para vivir en ese hábitat y se adapten a los olores, ruidos y terrenos.
Las personas que tienen a su cargo una mascota son los responsables de cuidar de su salud, su educación y de guiarlos para que vivan lo mejor posible en el entorno en el que crecerán y desarrollarán toda su vida.
La calidad de vida del perro que habita en una ciudad grande, no es la misma que la del que vive en un pueblo o en el campo. Los perros de la ciudad, si bien conviven más con la familia, y adquieren ciertas costumbres que los humanizan, también se ven afectados en aspectos que hacen a su propia naturaleza, ya que las mascotas pueden sufrir problemas de salud causadas por la contaminación de las grandes ciudades.
Uno de los problemas que se pueden detectar a simple vista, es un pelaje opaco y seco. Para combatir la resequedad, los especialistas aconsejan que la alimentación se realice con productos de calidad que contienen los nutrientes que el animal necesita para su bienestar. También hay que bañarlo cada dos meses, cepillar su pelaje con frecuencia y tratar de mantenerlos lo más alejados posible de la contaminación que producen los autos e industrias.
Aunque pasear con el perro es una buena costumbre para mantenerlo activo y en buen estado de salud, en las grandes ciudades, tanto las mascotas como sus dueños, suelen caminar por calles y avenidas donde la contaminación es un problema al que se deben enfrentar. Para contrarrestarlo, se puede tener en cuenta algunas recomendaciones para ayudar a reducir al mínimo los daños que la contaminación le pueden ocasionar, ya que por su tamaño mucho perros están más cercanos al suelo, y de esta forma se ven obligados a respirar directamente las sustancias contaminantes.
Hay que tener en cuenta que muchas de esas sustancias se depositan en la tierra, y cuando se pasea con los perros por las veredas o parques, ninguna mascota se priva de olfatear todo cuanto está a su alcance, y terminan por respirar más contaminación.
La salud de la mascota se ve comprometida fácilmente por la presencia de agentes contaminantes. Ellos pueden ser causantes de infecciones pulmonares, problemas cardíacos o de respiración. En casos muy extremos podrían llegar a resultar afectados con tumores en los pulmones.
Con relación a los cachorros, según afirman algunos especialistas, están expuestos a mayores riesgos, porque prácticamente están a ras de la tierra y por lo tanto están en contacto con las sustancias contaminantes que se depositan en ella. Lo mismo le sucede a los perros pequeños, a quienes se recomienda llevar en brazos cuando se transita por zonas de mayor tránsito vehicular.
Lo más conveniente es pasear a la mascota durante las horas de menor transito, como por ejemplo a la mañana temprano o a la noche. En las horas pico, lo mejor es que sólo salga para hacer sus necesidades y regrese a la casa lo más rápido posible. También hay que considerar la posibilidad de llevar al perro a pasear a lugares abiertos o zonas de campo, todas las veces que sea posible, donde podrá respirar un aire mucho más limpio.
Si la mascota vive en una zona alejada del tránsito, podrá correr libremente, de lo contrario no sería conveniente, porque si lo hace, el ritmo de la respiración se acelera y el perro inhala rápidamente una cantidad mayor de polvo. Entonces es mejor no cansarlo cuando pasea o juega.
En el caso de un perro de edad avanzada, la caminata debe ser más lenta. En la vejez los perros se fatigan con mucha facilidad, y al respirar más rápido inhalan mayor cantidad de aire contaminado.
La duración de la caminata no incrementa el riesgo de respirar más agentes contaminantes. El riesgo aumenta con la mayor cantidad de tránsito de autos. Diez minutos de caminata durante una hora alta son más peligrosos que una hora de paseo durante la noche. Las altas temperaturas también son riesgosas porque los perros no transpiran, sino que bajan su temperatura corporal acelerando su respiración, y así también inhalan mayor cantidad de aire contaminado.
TIPS -El kit de primeros auxilios para perros, gatos y caballos es parecido al de los humanos y debería tener productos para situaciones tales como son laceraciones o golpes.
-2 a 3 crías por camada tienen los tigres, luego de aproximadamente 105 días de gestación, y alcanzan la madurez sexual a los 4 o 5 años los machos, y entre los 3 y 4 las hembras.
QUE NO SE MIREN Para evitar la pelea entre perros, no hay que tirar de la correa, porque así se incrementa la agresividad del animal. Hay que tratar que no mire a los ojos a su contrincante.
¿Y LOS PAJARITOS? Los pájaros enjaulados deben estar protegidos de las corrientes de aire, porque lejos de hacerlos sentir saludables, pueden afectar sus vías respiratorias.
Prevenir es evitar dolores de cabeza La prevención es lo mejor para que las mascotas que habitan en la ciudad puedan disfrutar de su vida a pleno. Los especialistas destacan que lo más importante es que el perro siga el plan de vacunación correspondiente a su edad y esté desparasitado. De esta forma estará protegido cuando concurra con frecuencia a plazas, parques y espacios que comparta con otros animales, y donde es más fácil que se contagie de alguna enfermedad a través de la orina, las heces o la saliva. De todos modos, si en alguno de los lugares que el perro frecuenta, se observa algún otro perro con problemas de piel, tos o diarreas, es conveniente cambiar de lugar para evitar problemas. También hay que colocarle una identificación y cada vez que pasee por la calle, debe hacerlo con una correa resistente para poder manejarlo correctamente. Porque sin la correa, el perro se puede asustar por algún ruido y salir corriendo sin hacer caso a las órdenes, cruzar la calle sin prestar atención al tránsito o provocar algún enfrentamiento con otro perro, por más bueno que sea.
Hay que prestar especial atención a las cosas que el perro pueda encontrar en el suelo, porque además de olfatear todo, algunos son conocidos por su glotonería, y no tienen reparo en probar todo lo que encuentran. Los contenedores de basura pueden tener comida en mal estado que les produciría problemas gastrointestinales si la ingieren. Además, hay que vigilar cerca de los contenedores porque puede haber vidrios rotos y otros materiales que lastimen o hieran a la mascota. Por último, hay que prestar especial atención a las escaleras mecánicas, sobre todo con los más pequeños, ya que pueden engancharse las uñas, Lo mejor es llevarlos en brazos o subir por las escaleras comunes.