Los perros interactúan como un integrante más de la familia y poco a poco comenzaron a integrarse a las actividades que impone la vida moderna y el ritmo cotidiano. Ellos se estresan y se aburren. Por eso ahora también hacen yoga.
Es la novedad en el mundo occidental, y se lo conoce como “doga”. Básicamente consiste en que el dueño lleve a su mascota a una sesión de ejercicios de yoga, donde comparten nuevas experiencias y tiempo juntos. La falta de tiempo para compartir con con el perro explica, en parte la mayor oferta de actividades para realizar con las mascotas. Actualmente lo último es el doga. El tamaño del perro influye en el tipo de yoga que se realice, ya que cada perro tiene su propio “doga” según su tamaño.
Básicamente, entre los bene cios que esta actividad le aporta a los animales, los ayuda a sentirse más tranquilos y a liberar la ansiedad que pueden sentir por diversas causas. Por eso el yoga dejó de ser una actividad exclusiva para las personas, ahora los perros también lo practican. La diferencia reside en que, cuando un perro participa en una sesión de yoga, la técnica se denomina “doga”: un juego de palabras entre dog, que significa perro en inglés y yoga. El “doga” es una clase de yoga en parejas, pensada para el dueño y su mascota Según a rman los especialistas, no solo las personas padecen actualmente la falta de tiempo. Las mascotas también, porque viven inmersos en un mundo de prisas y horarios que llevan al estrés, y a perder la ccapacidad de relajarse.
Millones de personas en todo el mundo probaron la práctica del yoga y sus bene cios. Esta técnica de relajación nació en la India , y logró extenderse por todo el mundo. La combinación de ejercicios ísicos con prácticas de relajación, acompañado por un control de la respiración, logran que quienes lo practican no solo se relajen, sino que consigan potenciar algunas habilidades corporales, como la exibilidad.
El particular invento del doga, se le atribuye a una profesora de yoga que decidió contar con su mascota en sus clases, y luego comprobó la relajación que suponía para el animal verla practicar estos ejercicios.
Además, el origen del doga se justifica por la falta de tiempo libre del que dispone especialmente el hombre que vive en la ciudad, con el ritmo que eso implica. Esa falta de ocio supone que, en algunas ocasiones, los dueños de un perro carezcan de las horas necesarias para disfrutar en compañía de sus mascotas. Esta falta de tiempo, unida a la gran aceptación que despierta en todo el mundo la práctica del yoga, explicaría la creación del doga.
El doga es una oportunidad para practicar sesiones de yoga en compañía del perro. El hecho de compartir la sesión de relajación con el animal no implica, sin embargo limitaciones importantes al ejecutar los ejercicios de respiración y equilibrios que caracterizan al yoga. No hay ninguna posición que no pueda ser incorporada a las sesiones habituales por el hecho de que los perros participen en la clase
Hay que tener en cuenta el tamaño del perro en el momento de realizar la práctica, ya que no es lo mismo practicar doga con un perro pequeño que es más fácil de levantar, o de mantenerlos sobre el cuerpo, que cuando se practica algún ejercicio con un perro grande y robusto.
Cada perro tiene un tamaño distinto, por lo que se trata de adaptar el doga a su tamaño. Las únicas precauciones que conviene tener en cuenta, a rman los especialistas, son no provocar daño y realizar el ejercicio con cuidado. Se trata de evitar riesgos innecesarios tanto para la persona como para la mascota
Entre las ventajas de practicar doga guran la relajación de los músculos y la tranquilidad que implica sincronizar la respiración con su dueño, según indican los especialistas. El doga, también ayuda a mejorar la circulación y la exibilidad de las mascotas, mientras que potencia su concentración y obediencia, lo que fortalece el vínculo entre el propietario y su perro.
La falta de tiempo para compartir con las mascotas, puede potenciar en algunos animales los síntomas de ansiedad y estrés, que se pueden atenuar mediante las exóticas clases de doga.
De esta forma estarían compensando el tiempo que dejan de compartir mimos, juegos y paseos, que deberían ser un hábito diario, pero que por falta de tiempo pasa a un segundo plano.
TIPS -Cuando los gatos juegan desarrollan aptitudes para la caza. Cada juguete se convierte en su presa y es un estímulo físico y psicológico muy bueno para ellos.
-20 minutos varias veces al día conviene sacar al conejo de su jaula. Es un pequeño animal muy vivaz y alegre, y necesita salir por lo menos una hora diaria para relajar sus músculos.
Mejor prevenir - Para evitar problemas o infecciones en las patas de los loros hay que mantener sus jaulas y perchas siempre limpias. También facilitarle elementos para desgastar su pico.
¿Pierden calcio? -La descalcifificación es la enfermedad más común que se da en la iguana verde que vive en cautiverio. Habitualmente es la causa de una desnutrición o una alimentación desequilibrada.
La ansiedad es otro problema El perro, al igual que el ser humano, es un animal de manada. En la mayoría de las razas, la forma cambió mucho respecto a la del lobo, pero su psicología es prácticamente la misma. Y una manada de lobos raramente deja aislado a uno de sus miembros. En el caso del perro doméstico, los dueños son su manada. El animal es incapaz de entender que su manada lo aísle o lo deje de lado por sus múltiples actividades. No solo cuando los dueños salen de la casa, sino también cuando lo dejan separado de la familia en el patio de la casa o en una habitación. Eso supone un cruel castigo para el animal, además siente cada salida de su dueño como una situación de abandono.
Cuando un ser vivo, en este caso un perro, padeció destete prematuro, es decir separación de la madre y de los hermanos a edad demasiado temprana, cambios de dueño o cualquier otra situación en la que se haya sentido abandonado, guarda dentro de sí el miedo a la carencia, porque sabe que puede perder en cualquier momento lo que más necesita que es la comida, el afecto de una familia que de verdad lo quiera, entre otras cosas. Esto provoca que viva con profunda angustia las situaciones de pérdida, en especial cuando el dueño se va de casa, aunque sea por un breve espacio de tiempo. El animal desarrolla una profunda dependencia, que puede demostrarse a través de varios síntomas que van desde dejar de comer y beber, hasta destrozar cosas, ladrar continuamente o en casos extremos, autolesionarse. Por eso, lo mejor es antes de tener una mascota, saber que ellas necesitan, como todo ser vivo de cuidados, atención, diversión y compañía de sus seres queridos. Y todo eso significa tiempo que habrá que dedicarles con mucho amor y paciencia.