En menos de dos semanas, el Matador cambió diametralmente. La llegada, por tercera vez, de Ricardo Caruso Lombardi a la dirección técnica del Matador le hizo muy bien al equipo que volvió a la victoria tras cuatro partidos.
Y así lo entendió el propio Caruso, tras el importante triunfo en Paraná, que significaron tres puntos muy valiosos para el objetivo de engrosar el promedio para la próxima temporada: “Hubo mucho orden, el equipo estuvo siempre ordenado, no perdió la calma nunca, salvo en el segundo tiempo en la que la pelota se le escapa a Javi García, pero después no tuvieron chances claras y a veces cuando uno mira partidos de Patronato, por tiempo tienen entre cuatro y cinco claras”.
“Yo creo que Tigre respondió muy bien defensivamente. No me sentí ahogado por Patronato porque nosotros estábamos bien, creo que respondimos, el equipo estaba muy metido y concentrado en lo que tenía que hacer y uno siempre está con la incertidumbre de que si uno lo erra o no, todo te puede pasar, pero lo vi bastante bien y golpeamos en el momento justo”, agregó.
“Fue importante el triunfo, es una cancha complicada tienen jugadores que cuesta mucho marcarlos porque hay mucho roce. Son chicos que jugaron en ascenso y eso hace que en Primera se sientan un poco mas sueltos, sabíamos que iba a ser complicado, pero más o menos armamos una base para poder contrarrestarlo. Antes del gol habían tenido jugadas importantes, fue un partido muy parejo. En el segundo tiempo no hubo muchas llegadas, se llegó con poco peligro, pero no fue un partido vibrante en el que después nos defendimos bien”, insistió Caruso.
Pero más allá de las palabras, ya se pudo ver un equipo distinto, que arrancó con una línea de fondo que cambió en pleno partido. Un ejemplo es lo que intentó con Martín Galmarini, quien arrancó como volante central y terminó jugando nuevamente en el fondo.
Otro hecho notable, fue lo que sucedió con el Chino Carlos Luna que, con la ejecución exitosa del penal que estableció el 2 a 0 sobre el final del partido, llegó al gol número 100 con la camiseta del Matador. ‘Este es un momento inolvidable, que pudo ser posible gracias a mis compañeros‘, señaló el atacante con la humildad que lo caracteriza.
De todos modos, Caruso contó una anécdota graciosa respecto de eso : ‘le dije que se iba a quedar con ganas de hacer el gol 100 de local, porque iba a marcar en Paraná. El me dijo que, si pasaba eso, me iba a dar un beso en la boca y cuando lo hizo, vino corriendo y me encajó un pico‘.
Pero claro, ya es hora de pensar en estos últimos dos partidos, que servirán para que el Matador no arranque ahogado la próximas temporada. El primero de ellos, será este jueves en el Dellagiovanna ante Rafaela.
Un partido que será toda una incógnita, centrada a saber con qué actitud encararán los rafaelinos el encuentro, teniendo en cuenta que pase lo que pase, nada podrá torcer su destino: jugar en la próxima temporada en la Primera B Nacional. El último, que será en Sarandí, el lunes, ante un Arsenal que puede llegar a ese encuentro necesitado de puntos.