El empate ante Rosario Central significó un nuevo baldazo de agua fría para Tigre por una victoria que se le fue de las manos con el adicional de la criticada conducta del entrenador Ricardo Caruso Lombardi que no supo contener su reacción cuando el Canalla alcanzó la igualdad.
Tras el tanto del empate y a pesar de que todavía quedaban diez minutos por jugar, empezó el ‘show‘ del técnico Ricardo Caruso Lombardi, acusando de ‘cagón al juez, por lo que creía que era posición adelantada del conocido atacante de Central, en el gol de la igualdad, cosa que no existió. ‘si me equivoqué ya está, lo dije en caliente, aseguró Caruso Lombardi.
Ayer, el técnico del Matador siguió hablando sobre su conducta. ‘Me calenté porque me echó, no por el gol. Fui a hablar con el juez de línea y me dijo que esperara porque estaban viendo la jugada en algún lado y le tenían que avisar al cuarto árbitro‘, afirmó el entrenador en declaraciones radiales.
‘Cuando Pitana lo va a amonestar a Caire le digo ‘no cobrás nada para Tigre‘, porque nos estaban matando a patadas. Entonces viene y me echa como a un perro. Eso me dio bronca. No le dije nada‘, remarcó.‘Me puse cara a cara porque me dio la sensación de que te echan como si fueras un perro. No me gusta que me hagan eso, porque la verdad que no le discutí en todo el partido. Y eso que dirigió muy mal. Pero no dije nada‘, detalló Caruso Lombardi quien sobre su momento de euforia reiteró: ‘Me puse cara a cara pero no lo insulté. Después del partido le fui a preguntar por qué me echó. Si estaba Schelotto o Gallardo en el banco no lo echaba, pero yo soy Caruso‘.
La realidad es incontrastable. El Matador sigue dando pasos en falso y ya son ocho los partidos que Tigre lleva sin conocer la victoria, con cuatro igualdades y cuatro derrotas o sea, la ‘Media Inglesa‘ al revés y con un promedio que sigue cayendo preocupantemente.
En un momento del partido del lunes. parecía que lo tenía controlado y que por fin iba a cantar victoria en esta Superliga. Pero no, Rosario Central reaccionó, logró el empate y en diez minutos, estuvo cerca de llevarse la victoria. Lo cierto que la igualdad no gustó para nada por Victoria.
Para este partido, el técnico Ricardo Caruso Lombardi efectuó cinco cambios respecto a la formación del partido anterior (uno de ellos obligado) que en nada aportaron para que se viera un equipo con un funcionamiento mejor aceitado. La oportunidad para reaccionar, de una vez por todas no es nada fácil, ya que se debe medir el lunes, ante el desesperado Arsenal, que ve como se le angostan cada vez más las posibilidades de seguir en Primera, en el Viaducto.
Una muestra de lo que está pasando el equipo es lo sucedido con los lesionados. Primero sufrió una lesión ligamentaria el defensor Ezequiel Rodríguez y luego se retiró, con la misma lesión, su reemplazante Esteban Giambuzzi.
Otro dato preocupante son las lagunas que el equipo muestra en pleno partido. El lunes, frente a los rosarinos, arrancó bien (fuera de ese remate del equipo rosarino que dio en la unión entre poste y travesaño) y se puso en ventaja en el primer tiempo. Pero luego, apareció uno de los tradicionales baches, licencia que parece tomarse el equipo, lo empataron y sufrió.