Incidentes y momentos de gran tensión se vivieron en la sede del Sindicato de Comercio, ubicado en Moreno al 600, ya que Armando Cavalieri, quien está al frente del gremio desde hace 32 años, renueva su cargo.
El oficialismo valló el edificio y la oposición buscó ingresar, pero denunciaron que fueron repelidos por personas que se encontraban en el interior del establecimiento. El sector que lidera el opositor Ramón Muerza apuntó contra Cavalieri por los incidentes y, de acuerdo a lo que dijeron, les arrojaron "gas pimienta y piedras". La policía llegó al lugar y hubo enfrentamientos con los manifestantes, quienes tiraron vallas y rompieron vidrios.
La oposición reclama que el secretario general se corra del cargo y se ejerzan nuevamente las elecciones, ya que aseguran que hubo fraude porque habrían sido empadronados, al menos, 5.400 empleados muertos.
La puerta del gremio, que conduce el miembro de la mesa directiva de la CGT, permaneció cerrada, en el marco de un fuerte operativo de seguridad policial y el sector que encabeza Muerza concurrió a la Secretaría de Trabajo para denunciar que "los mandatos están vencidos" y que se les impide ingresar al gremio.
Tras la represión, la sede se encuentra tomada por un grupo de patovicas que resiste la posesión de los cargos.
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