En julio de 2007, el profesor Atilio Aníbal Demarchi fue asaltado en su casa de Floresta. Lo maniataron, amordazaron y golpearon hasta causarle la muerte. Nunca se avanzó en la causa y la familia clama por justicia.

En la mañana del 12 de julio de 2007, durante un asalto a su casa del barrio porteño de Floresta, maniataron, amordazaron y golpearon al profesor Atilio Aníbal Demarchi, hasta ocasionarle la muerte. Se cumplen hoy siete años de aquel episodio delictivo, por el que nunca hubo detenidos y todas las pistas que se habrían seguido en la investigación condujeron hacia la impunidad. Y si bien se encuentra vigente una recompensa de 100 mil pesos, para quien aporte datos sobre lo ocurrido, tampoco se han logrado avances en el esclarecimiento del hecho.

"Unas bestias cobardes ingresaron a su domicilio en la calle Ramón Falcón, casi Bolaños, para robarle y lo asesinaron. Y digo bestias por la brutalidad de su accionar y cobardes, no sólo por la superioridad numérica, sino porque actuaron sobre alguien que no podía defenderse ya que estaba atado y amordazado", manifestó Catalina Demarchi, hermana del docente jubilado de entonces 70 años, en diálogo con DIARIO POPULAR.

Sin poder encontrar nunca una respuesta concreta a tantos interrogantes planteados, la familia del profesor Demarchi sostiene que "a él, como a tantos otros, lo mataron porque tenía o no tenía plata, porque se resistió o no se resistió, porque sí. Le aplicaron una especie de pena de muerte, que por suerte no existe en nuestro país. No pido eso para ellos, pero si el castigo con el mayor rigor de nuestras leyes".

Este crimen sigue impune, ya que nunca se logró localizar al o los delincuentes que participaron del robo seguido de muerte. Cabe recordar que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación viene ofreciendo una recompensa de 100.000 pesos a quien pueda aportar datos útiles a la investigación y en tal sentido, se encuentra a disposición la línea telefónica 5300-4020 del Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas, ordenadas por la Justicia, que garantiza el anonimato a toda aquella persona que suministre información fehaciente, la que se mantiene bajo estricto secreto.

Piden testigos

"Pasaron muchos años, siguen el dolor y la necesidad de justicia, por eso ruego que si alguien sabe algo lo diga", enfatizó la hermana de la víctima, tanto en referencia a la recompensa, como a la investigación que está a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº 42 (con sede en la calle Tucumán 1393, 2º piso, o comunicándose a los teléfonos 4372-5236 o 4373-6109).i