La resolución para que siga cumpliendo su pena en una casa de Pilar junto a su madre (también culpable) fue dictada a fines de diciembre, pero a diferencia del caso Carrascosa, tardó en llegar la tobillera.

José Arce, condenado a perpetua por el crimen de su esposa Rosana Galliano, cometido en enero de 2008 en una vivienda de la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz, fue beneficiado con arresto domiciliario, por lo que seguirá cumpliendo su pena en una casa del partido de Pilar, junto a su madre Elsa Aguilar, quien hallada culpable del mismo hecho y también permanece en prisión en su casa.

El beneficio fue otorgado por el Tribunal Oral Criminal Nro. 1 de Zárate-Campana, ante un pedido de la defensa de Arce (de 64 años), fundamentado en problemas de salud que el condenado padece y que le impedían continuar preso en la Unidad Penal 41 de Campana.

La resolución para que Arce pueda cumplir la pena en su casa fue dictada a fines de diciembre, pero a diferencia de la inmediatez en el caso Carrascosa, se implementó en los últimos días, cuando desde el Servicio Penitenciario Bonaerense le adjudicaron una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos y asegurar que no salga de su domicilio o viole los límites del perímetro impuesto.

Bajo el mismo sistema de arresto se encuentra su madre, Elsa Aguilar (de 84 años), condenada también a prisión perpetua por el homicidio de Galliano y beneficiada con prisión domiciliaria desde hace meses, debido a su avanzada edad.

Madre e hijo residen en la misma casa del barrio Villa Astolfi de Pilar, donde también viven los hijos que el viudo tuvo con Galliano y que quedaron bajo su custodia.

Mónica Galliano, hermana de Rosana, contó que la familia se enteró de que Arce ya estaba en su casa por los niños, cuando hablaron con ellos por teléfono. 'Hasta el miércoles pasado sabíamos que estaban con su abuela solamente. Pero ese día, cuando hablamos por teléfono, nos enteramos que Arce ya estaba en la casa. Sabíamos que había pedido su prisión domiciliaria por problemas de salud y así nos enteramos de que se la dieron', afirmó la mujer.

Por su parte, Oscar Galliano, hermano de la víctima, criticó la decisión de los jueces de otorgarle el beneficio al viudo y se preguntó: '¿Cómo puede estar con mis sobrinos, en su quinta, habiendo matado a la mamá?'.

Además, cuestionó al fiscal que actuó en el juicio, José Luis Castaño, porque estuvo de acuerdo en que se concediera el arresto domiciliario al condenado, y volvió a insistir en que se investigue a quien fuera abogado del viudo, Ramiro Rúa, porque del juicio surgió que llamó al teléfono de su hermana, diez segundos antes de que la mataran.

El 10 de julio del año pasado, el Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó las condenas a la pena máxima para Arce y su madre, al coincidir con la pena que aplicó el Tribunal Oral Criminal Nro. 1 de Zárate-Campana al cabo de un juicio oral realizado en 2013.

De acuerdo al fallo, Arce planeó el hecho, realizó aportes de dinero y medios necesarios para concretar el crimen de su esposa y quedó en encontrarse con ella el 16 de enero de 2008 en su quinta del barrio 'El Remanso', donde él le iba a llevar a los hijos que tenían en común. Galliano recibió una llamada a su celular realizada por su esposo y cuando salió de la casa para hablar -ya que adentro había poca señal- fue sorprendida por una persona que la mató a balazos.

Galliano recibió una llamada a su celular realizada por su esposo y cuando salió de la casa para hablar -ya que adentro había poca señal- fue sorprendida por una persona que la mató a balazos. Al juicio llegaron dos hombres acusados de ser los autores materiales del asesinato, los hermanos Paulo (36) y Gabriel Leguizamón (42), aunque fueron absueltos por falta de pruebas.

Tras dictar sentencia contra Arce y Aguilar el tribunal consideró que debían quedar libres hasta que la sentencia quedara firme.