Los “escruches” representan una modalidad delictiva que intenta evitar situaciones violentas, requiriendo de inteligencia previa para detectar los movimientos en un hogar.
El objetivo de las bandas es desvalijar las viviendas, en ausencia de sus moradores. En esta primera parte del año, en Capital Federal y provincia de Buenos Aires se abren más de 85 causas judiciales cada jornada por hurtos de domicilios.
Según pudo averiguarse de fuente judiciales de ambos distritos, en los meses de enero, febrero y marzo pasados, las fiscalías bonaerenses y porteñas recibieron ese promedio de denuncias por casos relacionados a viviendas que resultan robadas sin violencia por malvivientes.
Un caso paradigmático de esta modalidad se conoció ayer y sucedió en la ciudad bonaerense de Pergamino, en una vivienda de la calle Vergara Campos al 600, donde el o los delincuentes, previo violentar una puerta, ingresaron y se apoderaron de unos 20.000 dólares.
La clave para concretar el hecho sin inconvenientes fue la inteligencia previa que hicieron sobre los movimientos en el hogar.
Así, todo se concretó cuando la casa se encontraba sin ocupantes. Las pericias posteriores determinaron que los delincuentes violentaron una de las puerta de acceso, y una vez dentro tuvieron el tiempo suficiente para revisar todo y apoderarse de la mencionada suma de dinero, equivalente a más de 400.000 pesos.
“Al regreso de la propietaria de la vivienda, tremenda fue la sorpresa debido a que al ingresar se encontró con todo revuelto y el faltante del dinero que la mujer atesoraba”, indicó el medio local Primera Plana.
En torno a la modalidad, el licenciado en Seguridad Pública, Luis Vicat, sumó el dato de que “en la inteligencia que realizan actualmente las bandas de escruchantes, tal como se denomina a estos grupos delictivos, juegan un rol importante los equipos tecnológicos que detectan el funcionamiento de alarmas en las viviendas y hasta las desactivan”.
En el caso del “escruche” registrado en Pergamino, desde la investigación se indicó que la damnificada realizó la denuncia, tras lo cual se hicieron tareas periciales, al tiempo que se busca en grabaciones de cámaras de seguridad. A pesar de todo, aún no hay rastros de los autores.
“Este delito de los robos en viviendas, en ausencia de sus moradores, tiene un alto nivel de denuncia, ante la posibilidad de que los damnificados recuperen algunas pertenencias, pero resulta complejo obtener datos positivos”, señaló un informante policial de Pergamino.
En coincidencia, Vicat dijo que “desde el plano institucional, es difícil llevar adelante políticas preventivas, pero no es imposible”, y señaló que “la policía y la justicia deben estar al tanto de las nuevas herramientas con las que cuentan los escruchantes, para tener luego posibilidades de anticipar los atracos o, una vez cometidos, conseguir pistas firmes”.
Desde el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, se indicó que cada jornada hay un promedio de 15 episodios de robos en hogares en ausencia de moradores, mientras que las fiscalías de la provincia convierten en causas penales alrededor de 65 casos de características similares. “En promedio, hay más de 80 hechos de escruches cada jornada en lo que va del año 2018, en los registros de los primeros tres meses”, precisó el vocero judicial consultado.
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