Así surge del pedido de prisión preventiva para Marcos Esteban Bazán y Marcelo Sergio Villalba, que presentaron Fabiola Juanatey y Verónica Pérez, por los delitos de ‘privación ilegal de la libertad y homicidio triplemente agravado’ para ambos imputados, más ‘abuso sexual’ y ‘robo’ en el caso de Villalba.
Las encargadas de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 2 Temática de Violencia de Género de Lomas de Zamora dan por sentado que en el crimen actuaron al menos dos personas, pero en la presentación, no hacen una ni sola mención que pruebe algún vínculo entre Bazán y Villalba.
‘A esta altura es evidente que Anahí Aldana Benítez no estuvo alejada de su hogar por propia voluntad, habiendo sido desapoderada ilegítimamente de su celular, presentó golpes en el cuerpo, se halló Diazepan en el estómago, que actúa como inhibidor de la voluntad, a eso se suma la agresión sexual padecida por ésta y su fatal desenlace’, escribieron las fiscales. ‘Teniendo en cuenta -continúan-, la privación de la libertad, los días de cautiverio, los golpes y mecanismo de muerte, a lo que se suma el lavado del cuerpo, el traslado del mismo hacia el lugar donde finalmente fue semienterrado y contando con los elementos al efecto, (...) se deriva lógicamente la participación indefectible de al menos dos personas’.
En el caso de Villalba, las fiscales resaltan la prueba clave de ADN que determinó que el perfil genético de este detenido coincide con el patrón masculino hallado en el hisopado anal de la víctima, lo que prueba que abusó sexualmente de ella.
También subrayan que en poder de su hijo adolescente fue hallado el celular que pertenecía a la víctima y él dijo haber encontrado tirado en la calle y que el 1 de agosto a las 23.35 publicó en su Facebook una selfie con la leyenda ‘sólo por placer’. Al momento de referirse a Bazán, las fiscales le dan una importancia preponderante a la labor que hizo en su domicilio de la reserva Santa Catalina, el perro ‘Bruno’, de la División Canes de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Escobar, y al testimonio de su entrenador, Diego Tula.
‘El perro percibe rastros de olor de la víctima en la cocina comedor’ y se dirigió luego hasta ‘un cuarto de madera con recubrimiendo de aluminio y bolsas de nylon’, señalaron las fiscales en referencia al lugar donde Bazán criaba ‘hongos’.
Las fiscales remarcaron que, según el entrenador del perro, ‘Anahí no había salido con vida del lugar’, ya que ‘el cuerpo ya no liberaba olor al momento de perder la vida’.
Según la acusación, luego se procedió a darle al perro una muestra olfativa del imputado y ‘el can comenzó brevemente a escarbar el pozo donde fuera hallado el cuerpo’. Además, desde el sitio del hallazgo del cadáver, el can guió a los investigadores nuevamente hacia la casa de Bazán, dando a entender que luego de enterrarla regresó a su domicilio. Otra prueba que compromete a Bazán es la tijera escolar con la inscripción ‘Lautaro M.’ que fue encontrada en uno de los galpones del predio donde vive el acusado. El imputado dijo en sus dos indagatorias que la había tomado de un sector de objetos extraviados en una escuela de Lanús donde trabajó como empleado de mantenimiento, pero las fiscales tienen probado por una testimonial y una serie de mensajes de WhatsApp que ese útil escolar era del mejor amigo de Anahí y que estaba en poder de la víctima desde el 23 de febrero de este año cuando su dueño la olvidó en la casa de la chica.i
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