Si bien se había anunciado que el lunes sería el turno para la exposición de los alegatos de los fiscales
Ana Armetta y Raúl Sorraco y el martes, luego lo harían los abogados que representan a las familias de las víctimas y los defensores de los ex policías Gustavo Rey y Gustavo Vega,
todo se aplazó. Los jueces
Gustavo Garibaldi, Mónica Carreira y María del Carmen Castro accedieron al pedido de postergación, ya que hubo un par de testigos que no se presentaron y se presume que serán buscados por la fuerza pública.
De acuerdo a lo indicado por voceros judiciales,
se trataría de dos personas que abonarían la teoría del enfrentamiento armado entre vecinos y policías, pero que se habrían ausentado, ya que en los testimonios anteriores y también en las pruebas periciales, quedó determinado que
las balas solo partieron de las armas policiales.
Al margen de esta dilación, se prevé que el martes aleguen los fiscales y los abogados de los particulares damnificados (Juan Carlos García Dietze y Federico Efrón), la defensa del entonces subinspector Gustavo Vega lo haga el jueves y la del oficial Gustavo Rey recién el viernes, donde también se podrían escuchar las últimas palabras de los imputados y por la tarde, se daría a conocer el veredicto.
La denominada
Masacre de la Cárcova se registró en horas de la tarde del
3 de febrero de 2011, cuando un tren carguero descarriló en inmediaciones de ese barrio de la localidad de José León Suárez y entonces, un grupo de personas se acercó a la formación ferroviaria y se desplegó un gran operativo policial para evitar el saqueo. En esas circunstancias, varios adolescentes y jóvenes que pasaban por allí, rumbo al basural de la CEAMSE, fueron
reprimidos por los uniformados y en ese contexto, se produjeron las muertes de Mauricio "Pela" Ramos (de 17 años) y de Franco "Gordo" Almirón (16), como así también la virtual ejecución de Joaquín Romero (19), quien sobrevivió, pese a recibir varios balazos en la espalda.