Dos testigos que declararon este viernes en la causa por el crimen de la estudiante chilena Nicole Sessarego Borquez reconocieron al acusado Lucas Azcona como el joven que las atacó en la zona sur del conurbano bonaerense y dijeron que siempre vestía la misma ropa y empleaba igual modus operandi.
Las jóvenes, identificadas como Débora (20) y Cinthia (18), "hablaron del gorro, de la ropa negra, que llevaba cadenas en el pantalón y de toda una serie de elementos que coinciden", explicó al término de las declaraciones la abogada de la familia de Nicole (21), Patricia Anzoátegui.
"Parece haber un ritual en vestirse para ir a cazar", remarcó la letrada, que consideró que Azcona buscaba a chicas "muy similares a Nicole" y repetía "la forma" de ataque a las mujeres al menos en los dos casos que se presentaron hasta ahora en la Justicia.
Estas jóvenes, así como otras dos que serán citadas a declarar la semana próxima ya que sufrieron heridas de arma blanca, identificaron a Azcona a partir de la difusión de las imágenes que muestran momentos previos al ataque que culminó con el asesinato de la estudiante chilena y fueron convocadas a declarar por el juez de instrucción Luis Zelaya.
"Las victimas declararon en forma puntillosa y sin contradicciones", sostuvo la abogada y aclaró que todas hicieron "un reconocimiento físico" a través de fotografías que le tomaron al imputado tras su detención.
Para la letrada, "lo más jugoso fue cuando declaró Débora, que cuenta todo un patrón, que (Azcona) concurría siempre al kiosco donde ella trabajaba y que debe haber ido como veinte veces antes del ataque".
Esa joven relató que una noche salía de un gimnasio en Bernal, en el partido bonaerense de Quilmes, y cuando estaba en la parada del colectivo, un joven vestido de negro se acercó y luego subió al ómnibus tras ella.
Al descender en su casa de la localidad de San Francisco Solano, el atacante se tiró encima de ella, forcejearon, ella pataleaba en el piso y gritaba porque estaba a pocos metros de su casa hasta que finalmente pudo zafar, pararse y correr.
En tanto, Cinthia no fue atacada, pero Azcona (a quien conocía del barrio) la persiguió en dos ocasiones, también vestido de negro.En el juzgado, a las dos testigos les preguntaron si tenían redes sociales, ya que una de las sospechas es que las víctimas eran elegidas por Azcona por esa vía.
Acerca del móvil de los ataques, la letrada dijo que los peritos de parte que propuso (un psicólogo, un psiquiatra y otra en informática) están trabajando en establecer su patrón de conducta.
Por otra parte, la abogada afirmó que para ella el detenido es "imputable", ya que el primer informe de un psiquiatra que lo vio indica que estaba orientado en tiempo y espacio y que comprendía la situación.
"No estaba en un tratamiento psiquiátrico y no lucía como una persona que está loca", indicó Anzoátegui, que agregó que el joven es defendido por dos defensores oficiales que son "excelentes".
Acerca de los estudios que determinaron que el perfil genético de Azcona fue hallado en cuatro muestras de sangre levantadas en la escena del crimen, la abogada fue categórica: "Sabemos que Lucas empuñó el arma homicida. Lucas es el asesino de Nicole", afirmó.
Los análisis efectuados por el Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que realizan los cotejos de ADN para el Cuerpo Médico Forense, fueron comunicados anoche a Zelaya.
Fuente: Télam
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