Uno de los cinco pescadores que habían desaparecido tras salir a navegar en un bote semirrígido fue encontrado muerto en el Río de la Plata, a unos 85 kilómetros de Atalaya, en el partido bonaerense de Magdalena.
El peor desenlace llegó para las familias de los cinco pescadores desaparecidos en el Río de la Plata. Uno de ellos fue encontrado muerto por las embarcaciones que participaban del operativo de búsqueda, en una zona de aguas abiertas ubicada a unos 85 kilómetros de la localidad balnearia de Atalaya, en el partido bonaerense de Magdalena.
El hallazgo fue confirmado por fuentes vinculadas al operativo, aunque por el momento no se difundió la identidad de la víctima. Las autoridades indicaron que se aguarda la confirmación formal mediante los procedimientos correspondientes y el reconocimiento de los familiares antes de brindar mayores precisiones.
El cuerpo fue localizado en el marco de un amplio rastrillaje desplegado desde que se perdió contacto con la embarcación en la que viajaban los cinco pescadores. Desde entonces, Prefectura Naval Argentina encabezó un operativo que incluyó guardacostas, helicópteros, drones y personal especializado en rescate acuático.
La desaparición ocurrió el domingo 14 de junio, cuando los navegantes salieron desde la costa de Hudson a bordo de un bote semirrígido blanco y rojo con el objetivo de pescar pejerrey. Los cinco hombres fueron identificados como Carlos Kovach, Claudio Kovach, Alejandro Boscardin, Damián Giubu y Sebastián Romegialli.
Según trascendió, todos contaban con experiencia en navegación y llevaban elementos de seguridad reglamentarios para la actividad, entre ellos chalecos salvavidas, bengalas, sistema GPS y radio VHF. Sin embargo, con el correr de las horas se perdió todo contacto con la embarcación y comenzó una intensa búsqueda que se extendió por distintos sectores del Río de la Plata.
Durante el operativo, la Prefectura también había encontrado una mochila y un bidón de combustible que pertenecerían a uno de los pescadores desaparecidos. Los familiares reconocieron esos elementos, hallados en la zona de Atalaya, lo que permitió sumar una nueva pista a la investigación.
La búsqueda llegó a extenderse hasta San Clemente del Tuyú, con la participación de buques guardacostas, motos de agua y embarcaciones semirrígidas. Los especialistas analizaron distintas hipótesis sobre lo ocurrido, aunque una de las principales posibilidades que se manejaba era que el bote hubiera sufrido algún tipo de inconveniente y terminado hundido.
Ahora, con el hallazgo del primer cuerpo, el operativo entra en una nueva etapa. Además de continuar con la localización de los otros cuatro tripulantes, la Justicia busca reconstruir qué ocurrió durante la navegación y cuáles fueron las circunstancias que provocaron la tragedia.
El cuerpo será trasladado a tierra firme para realizar la autopsia correspondiente, un estudio que quedará bajo la órbita judicial y permitirá establecer la causa de muerte, además de aportar información clave para la investigación.
La causa está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°4 Descentralizada de Berazategui, encabezada por la fiscal Silvia Noemí Borrone.
Mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en el río, familiares y allegados de los pescadores permanecen a la espera de respuestas.
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