Paulina Alejandra Lebbos tenía 24 años y una hija de 5. Vivía con sus padres, aunque estaba en pareja con César Soto, el papá de la nena. La joven llevaba una vida tranquila en San Miguel de Tucumán hasta que, hace casi once años, fue brutalmente asesinada y su caso pasó a engrosar la larga lista de crímenes impunes que lamentablemente tiene nuestro país.
La causa Lebbos se convirtió en un emblema de la impunidad. Tiene muchos sospechosos de haber hecho su parte para encubrir o desviar la investigación. Pero no tiene ningún acusado de haber golpeado y estrangulado manualmente a la joven. Desde un primer momento y hasta hoy, es un secreto a voces que detrás del homicidio pudieron haber estado hijos de influyentes personajes. O como se los denomina en la calle: "Los hijos del poder".
El domingo 26 de febrero, a 11 años de la desaparición de Paulina, se realizará una jornada de actividades en reclamo por Justicia por la joven y por el cese de la impunidad en la provincia:
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