La autopsia al cuerpo del remisero, asesinado el sábado pasado en la localidad de Alejandro Korn, determinó que el hombre fue degollado con alguna de las 46 puñaladas que recibió durante el intento de robo que sufrió, al mismo tiempo que se estableció que para el ataque se utilizaron dos cuchillos. Sobre los cuatro apresados, tres de ellos que son mayores de edad se negaron declarar ante el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta (titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 1 Descentralizada de Presidente Perón) y continuarán detenidos, mientras que la adolescente fue alojada en un instituto de Menores.
Según trascendió, el fiscal Condomí Alcorta le imputó a Rocío Pérez (de 22 años y, alias ‘La Polaca’) y a Jefferson Bordenave (18) el delito de ‘homicidio doblemente calificado por alevosía y críminis causa, en concurso real con el delito de robo doblemente calificado por el uso de arma y en poblado y en banda’. En tanto, también fue indagado Luis Miguel Sánchez, aunque por el cargo de ‘encubrimiento agravado’, debido a que se trata de la pareja de la mujer. Y sobre la chica, de 14 años, involucrada en la causa, se dio intervención al fiscal Juan Benavídez, del Fuero Penal Juvenil de Presidente Perón, quien solicitó una medida de seguridad y alojarla en un instituto de menores.
Los investigadores del caso ya recibieron el resultado de la autopsia a la que fue sometido el cuerpo de Fernando Adolfo Claret y se estableció que falleció como consecuencia de las 46 puñaladas que recibió en su cuerpo y por el profundo corte en el cuello.
‘Estaba casi decapitado, el corte en el cuello llegó hasta la tráquea’, se detalló, agregando que, por el tipo de heridas, se determinó que los sujetos utilizaron dos cuchillos distintos, los cuales no fueron hallados en la escena del crimen.
Aún conmovidos por lo sucedido, los compañeros del remisero reclamaron justicia para su amigo. ‘Estamos pésimo, no lo podemos creer. Lo que le pasó a Fernando no se lo deseamos a nadie, ayer lo velamos y tenía toda la cara lastimada. Una persona que hace una cosa así no tiene alma, no puede estar libre’, expresó ayer Cristian, dueño del auto utilizaba la víctima para trabajar.
Cabe recordar que todo comenzó a las 3 de la madrugada del último sábado, cuando dos mujeres, entre ellas la adolescente, y un hombre, acudieron a una remisería de la localidad de San Vicente para tomar un auto y supuestamente regresar a su vivienda de la zona de Guernica.
En esas circunstancias, cuando estaban por subir a un auto, Claret le dijo a su compañero ‘Dejá que me toca a mí. Voy yo’, tras lo cual le dijo a los pasajeros que se subieran a su Chevrolet Corsa de color gris. No obstante, a la hora y media de viaje y, según testimonios de vecinos del lugar, el vehículo apareció encajado en el barro en la calle 41, en el barrio Las Lomas de Guernica.
Los testigos vieron cómo el conductor se bajó del auto mareado y ayudado por una de las mujeres y el joven, quienes lo trasladaron unos 150 metros a pie a un descampado, mientras la adolescente permaneció en el asiento trasero.
Siempre según los testimonios de los vecinos, a los pocos minutos la mujer y el hombre volvieron sin el remisero al auto, pero se subieron al mismo y se fueron del lugar. A raíz de esto, una persona llamó al 911 y al acudir efectivos policiales al lugar, encontraron a Claret asesinado.
Como consecuencia del crimen, se logró la detención de los sospechosos tras un allanamiento de urgencia realizado en una vivienda de la zona, donde fue encontrado el auto del remisero, su billetera con la recaudación del día y otras de sus pertenencias. En la vivienda también fue detenido Luis Miguel Sánchez, quien era pareja de Rocío Pérez y fue apresado cuando se había escondido dentro de un tanque de agua.
‘Cuando los detuvieron, estaban lavando la ropa manchada con la sangre de nuestro compañero’, dijo Cristina, otro de los remiseros amigo de la víctima.
Los investigadores intentan ahora determinar por qué hubo tanta saña para concretar el crimen y una de las hipótesis apunta a que los detenidos eran adoradores de San La Muerte. Es más, en una de las habitaciones de la casa allanada fue encontrado un “altar”, con ofrendas de alcohol, tabaco y dinero, entre otros objetos.