El joven había salido con amigos a festejar su cumpleaños en el barrio porteño de San Telmo. Cerca de las 5 de la madrugada, cuando caminaba por la vereda, un auto lo atropelló tras impactar contra un tacho de basura.
El conductor, a bordo de un Toyota gris o color champaña huyó del lugar pese al desesperado intento de los amigos de la víctima por detenerlo.
"Me lo mataron como a un perro. Pasó a todo lo que da y lo mató, no hay frenadas. Necesitamos testigos. Este loco no puede andar suelto por la calle", sentenció Jorge Degli, padre de Nicolás, quien dejó a un hijo de casi tres años.
"Era un chico sano, buen padre y excelente hijo. Lo adoraban todos. En poco tiempo tenía que viajar a China por temas laborales. Pero lamentablemente todo terminó en tragedia", concluyó.