Tres empleados de una empresa que fue asaltada el lunes último antes de ser asesinada Mayda Saccone, la niña de 3 años que recibió un balazo cuando caminaba de la mano de su madre en el partido de Merlo, reconocieron a uno de los dos motochorros detenidos por el caso.
Además, los testigos reconocieron algunos objetos secuestrados a los detenidos durante los allanamientos, entre ellos un casco negro que, se cree, es el que llevaba puesto uno de los asaltantes, y una moto Yamaha XTZ 250 cc., similar a la utilizada por los delincuentes en el hecho.
Con estos elementos, y con los resultados del peritaje balístico, al que fue sometido una pistola calibre 9 milímetros que se les secuestró a los detenidos, los fiscales de Morón Patricio Pagani y Cecilia Corfield están en condiciones de pedir el procesamiento de los imputados.
Se trata de Gabriel Zapata (de 23 años) y Darío Pucheta (30), ambos cuñados entre sí, quienes fueron detenidos horas después del crimen de la pequeña Mayda y están acusados de los delitos de "robo agravado por el uso de arma de fuego, portación ilegal de arma de guerra y homicidio criminis causa -es decir, el que se comete para lograr la impunidad de otro delito, en este caso el robo-".
Los tres testigos clave de la causa son empleados de una distribuidora de gaseosas del partido de Merlo que fue asaltada por dos delincuentes que se movilizaban en una moto y que, en la fuga, dispararon tiros al aire para asegurarse no ser perseguidos y uno de ellos mató a la nena.
Estos testigos declararon en el marco de la causa y participaron de un reconocimiento fotográfico que dio resultado positivo respecto a uno de los dos detenidos por el homicidio, ya que el otro tenía un casco puesto y no se le pudo ver el rostro.
Según trascendió,
los dos detenidos tienen antecedentes penales: Zapata cuenta con una causa de 2014 por robo simple e infracción a la Ley de Drogas Nº 23.737, mientras que Pucheta estuvo imputado entre
2003 y 2007 por tenencia ilegal de arma de guerra y municiones, tentativa de homicidio y homicidio simple.
El crimen de Mayda Saccone ocurrió el lunes pasado, a las 11, en la esquina de las calles Gaboto y Tellier de Merlo, cuando la niña caminaba de la mano de su madre.
En ese momento, dos delincuentes en moto asaltaron una distribuidora de gaseosas, pero no lograron concretar el robo de dinero y sólo se apoderaron de un teléfono celular de uno de los empleados, tras lo cual huyeron.
En la fuga, los delincuentes efectuaron varios disparos presuntamente intimidatorios para cubrir la fuga, pero uno de esos disparos impactó en el cuerpo de la niña, quien cayó gravemente herida al piso ante los ojos de su madre.
Según determinaron los médicos, el balazo ingresó de arriba hacía abajo por el tórax, le tocó el corazón y le provocó la muerte pocos minutos más tarde.