Sergio Pérez, un subcomisario de la Policía Bonaerense, que se encontraba estacionando el automóvil en la puerta de su casa de San Justo, en el partido de La Matanza, en horas de la madrugada, fue emboscado y asesinado por un grupo de delincuentes que intentaron robarle su vehículo.
El hecho tuvo lugar alrededor de la 1.15 de la madrugada cuando Pérez, de 42 años, llegaba a su casa, ubicada en la intersección de las calles Brasil y Terrada, proveniente de la Comisaría de Laferrere, donde prestaba servicios.
Al acercarse a su vivienda, el oficial fue interceptado por un número no determinado de delincuentes a bordo de varios vehiculos, que lo apuntaron con armas de fuego a fin de hacer efectivas sus intenciones de robar el automóvil que manejaba Pérez, quien iba vestido de civil.
Sin embargo, el subcomisario resistió a los tiros el intento de robo y terminó recibiendo una herida de bala que le causó la muerte pocos minutos después. El tiroteo también terminó con la vida de uno de los malvivientes, de quien no han trascendido mayores datos.
El hecho tuvo lugar un día después de que dos maleantes acabaran con la vida de un remisero a unas veinte cuadras de allí, frente al bingo de San Justo, para quedarse con su rodado. En quella ocasión los compañeros del conductor fallecido, alcanzaron a uno de los ladrones –del que luego trascendió que contaba con tan sólo 17 años de edad y llevaba una semana en libertad- y lo golpearon, causándole heridas de gravedad y fracturas varias.