Es un policía retirado que vio el accidente cuando también circulaba por la Panamericana. Dijo que observó una polvareda en la banquina y al auto que reingresaba a la calzada. Lo persiguió, pero no lo alcanzó.
Un testigo aseguró que el joven Pablo García no detuvo su marcha, tras embestir al vigilador Reinaldo Rodas en la Panamericana y se alejó a 130 kilómetros por hora, mientras que la empleada del peaje afirmó que el periodista avisó que traía un atropellado y desmintió que haya bromeado sobre el hecho, tras prestar declaración indagatoria, en el marco de la investigación del caso en el que el hijo de Eduardo Aliverti se encuentra imputado de "homicidio culposo".
La fiscal de Pilar María Inés Domínguez pudo finalmente ayer tomar declaración a los dos testigos clave que tiene el expediente: un automovilista que circulaba por la autopista y vio los momentos posteriores al luctuoso hecho y la cajera que recibió a García en el peaje de Pablo Nogués con el cadáver de Rodas a su lado.
Leonardo Eidelman, el testigo presencial es un policía retirado, quien el domingo fue a buscar a su hija a un boliche de Pilar y minutos después de las 6 circulaba por el kilómetro 52 de la autopista Panamericana cuando le llamó la atención una polvareda sobre la banquina.
Según este hombre, vio a unos 300 metros de distancia que un Peugeot 504 reingresaba al carril lento de la derecha y, al pasar por el lugar de la polvareda, vio una bicicleta tirada, lo que le llamó más la atención y decidió acercarse al vehículo.
"Me acerqué por atrás y noté que había un especie de borceguí o zapato como apoyado en el hombro del conductor", habría dicho Eidelman.
Además, el testigo contó que tomó la patente -WEJ686-, llamó al 911 para alertar esa situación, ya que él creía que podría tratarse de un delincuente armado, y que cuando quiso seguirlo de cerca, el conductor se alejó a una velocidad de 130 kilómetros por hora. También manifestó que estaba con su hija, desistió en continuar la persecución y bajó de la autopista en la salida de Olivos Golf Club, donde paró al ver un patrullero, volvió a contar lo que vio y entregó sus datos.
Empleada del peaje
Más tarde fue el turno de la empleada de Autopistas del Sol, Verónica Andrea Iglesias, que recibió a García en el peaje y ratificó, algo que ya había trascendido, que le dijo "traigo un atropellado" y negó que haya hecho alguna broma.
"No sé de dónde sacaron todo eso de que me hizo un chiste y me preguntó si debía pagar por dos. Es todo mentira", fue la enfática declaración de la cajera, de acuerdo a lo indicado por voceros judiciales.
En otro tramo de su testimonio, Iglesias explicó que al principio ella no había advertido la presencia del accidentado, sino que le llamó la atención que el auto tenía el parabrisas destruido y que el conductor presentaba el rostro ensangrentado.
Entonces, explicó que recién cuando Pablo García le mencionó el atropellado, ella asomó la cabeza por la ventana de la cabina, vio el cuerpo dentro del auto y le dijo "quedate tranquilo, ya te llamo la ambulancia", tras lo cual puso el semáforo de la cabina 2 en rojo, colocó detrás del Peugeot un cono para desviar los autos que llegaran y llamó a su supervisor.
Por el momento, la fiscal Domínguez decidió mantener la imputación de "homicidio culposo" y que recién citará a indagatoria al periodista y locutor de la AM 750 a mediados de marzo.
Esto se debe a que la pericia accidentológica sobre el auto será el próximo martes y la química a las ropas de la víctima para ver si encuentran pintura u otro residuo del auto, será el 1º de marzo, y necesita ambos estudios.
La fiscal, además, tendría previsto citar a declarar a otros dos eventuales testigos que aparentemente vieron parte de la secuencia del accidentes y que son un vigilador privado y un colectivero.