La joven que estuvo 17 días cautiva en la casa de un presunto “dealer”, que se mantiene prófugo, y que fuera rescatada en el partido bonaerense de Berisso gracias a un mensaje de auxilio que logró enviarle a su madre por Facebook, contó que el hombre la mantuvo amenazada, abusó de ella, la obligó a consumir cocaína, la golpeó y la hizo mantener relaciones sexuales con otras personas.
En tanto, el juez de Garantías Juan Pablo Massi, a cargo de la causa, dispuso la captura nacional e internacional del acusado Pablo Reinoso (de 38 años), quien gozaba de una libertad asistida y logró huir, cuando un grupo de efectivos policiales llegaron a su vivienda a rescatar a la chica cautiva.
Clara Ferrer, de 18 años, decidió dar la cara y relatar los pormenores de lo vivido y contó que conoció a Reinoso en horas de la madrugada del domingo 5 de febrero último, cuando salió de bailar con una amiga del boliche Milenium y se dirigió con ella y su hermana a Plaza Moreno, en la ciudad de La Plata.
Allí las tres conocieron a dos hombres, uno de ellos Reinoso, quien las invitó a subirse a su auto para ir a tomar algo a su casa de Berisso, junto con un amigo, aunque su hermana finalmente no acudió.
“Fuimos ahí. Mi amiga se fue con el otro hombre y yo me quedé con Pablo, que me ofrecía droga, me pedía que tome cocaína. Después le dije que no quería más, que quería ir a mi casa. Me amenazó, me pegó, abusó de mí y me obligo a tener relaciones con otras personas. Todos esos días me obligo a tomar cocaína”, manifestó. Según la joven, el calvario se extendió varios días, ya que su captor la drogaba constantemente bajo amenazas con un arma, la golpeaba y la obligaba a mantenerse tendida en una cama, donde le tiraba baldazos de agua y luego hacía pasar a hombres para que abusaran sexualmente de ella.
“Estuve todo el tiempo tomando cocaína obligadamente, desde ese día hasta el día que me socorrió mi mamá. No me daban de comer, no me dejaban bañar, cada vez que iba a tener relaciones con otras personas me tiraban baldazos de agua, me obligaban a tener relaciones con otras personas con las que yo no quería estar y mucho más grandes”, agregó.
Sobre el momento en que fue rescatada de la vivienda del captor, recordó que pudo acceder a un Ipad que habían dejado cargando en la casa y que entró a una cuenta de Facebook que estaba abierta, desde la cual le escribió a su madre para pedirle que la fuera a buscar.
Cecilia Ferrer, mamá de Clara, contó que recibió por el chat de Facebook un mensaje de una persona desconocida que le pedía ayuda y le decía que estaba cautiva. “Yo sabia que era mi hija por su forma de escribir” aseguró la mujer, quien de inmediato fue a la comisaría 10ª de La Plata y pidió ayuda. “Era ya la medianoche cuando fuimos a la casa. El agente le preguntó si conocía a Clara Ferrer y dijo que no, lo negó. Pero el policía empieza a gritar desde la puerta ‘Clara ¿estás acá?’ y en eso se escucha que ella grita ‘acá estoy ma’ y baja corriendo por la escalera semidesnuda. A todo esto, el tipo empuja al oficial, lo hace caer y se va corriendo”, sostuvo.
Desde entonces, este sujeto permanece prófugo, acusado del delito de “privación ilegal de la libertad”, a pesar de que ya se realizaron varios allanamientos en barrios de difícil acceso y considerados peligrosos de Berisso para dar con su paradero, consignó el fiscal Alvaro Garganta, a cargo de la investigación.
Por su parte, el juez de Garantías Juan Pablo Massi expresó que ayer ordenó la captura nacional e internacional del imputado y que aguarda los resultados de algunas diligencias para encuadrar los delitos por los que deberá responder.
Según el magistrado, los estudios médicos realizados a la joven no dan cuenta de lesiones producto de golpes, aunque aún no están listos los resultados de los análisis realizados para determinar el tema de los ataques sexuales denunciados.
“Lo que sí puedo decir es que la pericia médica, física, prácticamente no arroja lesiones físicas, los estudios de abuso sexual tardan un tiempo pero no tiene lesiones de golpes”, expresó Massi.
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