El hecho ocurrió en la mañana del sábado y, de acuerdo al testimonio de la víctima, los malhechores trabajaron con total tranquilidad. Se cree que sabían de la ausencia de sus dueños.
Uno de ellos, Julio Cabral, manifestó: "Alguien tenía que tener al dato de que no estábamos. Habrán trabajado diez o quince minutos para abrir la cerradura y adentro una hora aproximadamente. Trabajaron tranquilos y con guantes porque no hay huellas".
Cabral se había días antes a Mar del Plata para pasar unos días de descanso y se encontró con la notica a su regreso. "Me llevaron un plasma, una laptov, alhajas de mi esposa y unos pesos", lamentó.
comentar