Pedro Bohn está registrado como electrodependiente y debe estar conectado 20 horas al día a un concentrador de oxígeno para poder vivir, situación que no impidió que la distribuidora EDENOR lo amenace con cortarle el servicio si no paga una deuda de más de 6.600 pesos.
A pesar de que cuenta con una ley que lo protege, sancionada hace tres meses pero todavía sin haber sido reglamentada para su aplicación, el hombre del distrito bonaerense de Merlo que padece EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) severo está a sólo un paso de que una empresa lo deje sin suministro eléctrico, fundamental para que siga viviendo.
“Primero pasé de pagar 350 a 700 pesos y después 2 mil. Fue la última boleta que pude pagar, en mayo. A partir de ahí me fue imposible”, confesó Pedro en diálogo con Radio Caput.
Y acusó: “Esa misma la pagué con atraso y no me la tomaron como paga, se empezaron a sumar intereses y hoy me piden 6.614 pesos. Me vino en la boleta un aviso de suspensión de suministro”.
“Estoy registrado como electrodependiente desde noviembre de 2016 y se comprometieron en avisarme si había algún corte, pero jamás levantaron el teléfono. Y si llamo, soy uno más del barrio que no tiene luz, no me dieron ninguna atención”, contó el hombre, a quien dos veces le negaron la tarifa social, para que la tarifa le resulte más accesible.
Sobre la ley de electrodependientes, que establece la gratuidad del servicio para aquellos que lo necesiten para vivir y dispone de un generador para que cuente con suministro permanente, apuntó: “El Poder Ejecutivo la tiene que reglamentar, sino no tiene vigencia”.
Pedro adelantó que ya se contactó con la Asociación Argentina de Electrodependientes, desde donde lo están asesorando para que logre sortear la interrupción del servicio.
“Ni un televisor tengo, sólo la heladera y tres focos de luz de bajo consumo. A lo mejor se confundieron de medidor cuando vinieron a inspeccionar o hubo una equivocación en EDESUR”, expresó a DIARIO POPULAR Nélida Rodríguez sobre la inexplicable boleta que la empresa dejó en su casa.
Sobre la sensación que le produjo, resaltó: “Casi me muero. Lo primero que pensé es ‘¿cómo voy a hacer para pagar todo esto?’. Yo apenas cobro 6200 pesos de jubilación y gasto 1200 en remedios. Si la pago me quedo sin comer todo el mes”.
Por todo esto, Nélida expresó su deseo de que exista “un error” administrativo para justificar el elevado costo de la factura. “Estuve averiguando en el barrio y muchos vecinos recibieron boletas con sumas abultadas. Si mi boleta es correcta, no la voy a poder pagar”, remató, a la espera de que le den una respuesta desde EDESUR, prometida para un plazo de diez días hábiles.
Luego, confesó: “Estuve averiguando en el barrio y muchos vecinos recibieron boletas con sumas abultadas. Si mi boleta es correcta, no la voy a poder pagar”.
Una vecina de Porota acudió a su pedido de ayuda y averiguó en la empresa por su situación. “Tengo que esperar 10 días hábiles para que me den una respuesta. Van a analizar mi situación. Ruego que sea un error”, sentenció la jubilada.
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