Fueron 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones.
Luego de más de 11 horas de una sesión tensa y con Karina Milei presente en uno de los balcones del recinto para presenciar el desenlace, La Libertad Avanza y sus bloques aliados lograron convertir en ley la reforma prominera a la Ley de Glaciares.
Con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones, se sancionó la inicativa que redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales, y flexibiliza las condiciones para desarrollar explotaciones de recursos.
Además de La Libertad Avanza, votaron afirmativamente el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz), Nicolás Massot (Encuentro Federal) y un grupo de seis diputados de Provincias Unidas (Gisela Scaglia, José Nuñez, Sergio Capozzi, Jorge Rizzotti, Alejandra Torres y Jorge Ávila).
Inclusive, el oficialismo se dio el lujo de captar votos de dos diputados de Unión por la Patria: los sanjuaninos Cristian Andino y Jorge Chica.
El tratamiento se desarrolló en el recinto desde las 15:00 y comenzó con la diputada del Frente de Izquierda Romina del Pla, en la que por una cuestión de privilegio cuestionó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Sectores del peronismo, el Frente de Izquierda y otros partidos adelantaron que votarán en contra de la iniciativa, debido a los daños ambientales y en las denuncias de posible connivencia entre los empresarios de las mineras y funcionarios provinciales y nacionales.
Por ejemplo, e diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichettto anticipó que votará en contra de la reforma de la Ley de Glaciares "porque no hay ningún elemento nuevo" a la que se trató en el 2010.
"Esta ley es un retroceso, es un hecho negativo. Se abre un camino peligroso para el pueblo argentino. Estoy en contra de los que puede ser la mayoría en la votación", dijo el legislador
Por contrapartida, el radical Dario Schneider destacó el rol de las provincias en la gestión de sus propios recursos naturales que propone esta modificación a la Ley, y aseguró que el proyecto "es claro y prudente" y que no es arbitrario para la consideración de las áreas periglaciales.
Valoró la reforma por impulsar el "equilibrio" entre cuidado del ambiente y la búsqueda de inversiones: "No busca proteger menos, sino proteger mejor".
Maximiliano Ferraro (CC-ARI) opinó que “estamos frente, quizás, a una de las peores leyes que hayan traído a este Congreso de la Nación, porque no dimensionamos el retroceso sin precedentes, con graves consecuencias, que va a traer esta ley totalmente inconstitucional”.
"Es una ley inconstitucional, que viola el artículo 41, por el cual este Congreso está obligado a establecer los presupuestos mínimos de protección ambiental”, advirtió el diputado cercano a Elisa Carrió.
El diputado Néstor Pitrola aseguró que desde el Frente de Izquierda van a "defender el agua y a denunciar a los que responden a los monopolios mineros, que están dispuestos a entregar estos bienes que son recursos estratégicos para nosotros y para las generaciones futuras”.
El pedido de sesión especial reunió firmas que ubican la base en torno a los 127 diputados, a apenas dos del quórum, con un margen para sumar adhesiones.
La ley fue impulsada desde las provincias cordilleranas con el objetivo de habilitar mayores inversiones en minería, en línea con el esquema de incentivos del RIGI.
La reforma de la Ley de Glaciares en Argentina (Ley 26.639) busca modificar la protección ambiental actual para permitir actividades económicas como la minería en las zonas preglaciares, limitando la protección a glaciares con "aporte hídrico relevante", al tiempo que transfiere facultades de inventario a las provincias, lo que generó fuertes críticas por el posible impacto hídrico y ambiental
El ambiente preglaciar es una de las zonas más importantes dentro del sistema de protección establecido por la Ley de Glaciares en Argentina, ya que cumple un rol clave en la conservación del agua.
Se trata de áreas cercanas a los glaciares donde el suelo permanece congelado durante gran parte del año y actúa como una reserva hídrica natural, regulando el flujo de agua hacia ríos y cuencas.
Estas regiones funcionan como una especie de “esponja” que acumula y libera agua de manera gradual, lo que resulta fundamental para el abastecimiento en distintas zonas del país.
El ambiente preglaciar está incluido dentro de la ley vigente, que limita ciertas actividades como la minería o la explotación de recursos para evitar impactos ambientales que puedan afectar estas reservas.
En el marco del debate por la reforma de la norma, este tipo de territorio se convirtió en uno de los puntos centrales, ya que cualquier modificación en su protección podría tener consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua.
De esta manera, el ambiente preglaciar no solo es relevante desde el punto de vista geográfico, sino también estratégico, por su vínculo directo con los recursos hídricos y el equilibrio ambiental.
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