
Según un informe de Clarín, el tesorero de la AFA le habría pagado 3 millones de dólares en efectivo al ex intendente de Ezeiza por su casa de La Celia.
El ex intendente de Ezeiza y dirigente peronista Alejandro Granados le habría vendido una propiedad en 3 millones de dólares al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, para que éste pueda trasladar a sus 14 caballos de la famosa mansión de Pilar y así evitar el control de la Justicia.
Según un informe publicado este viernes por el diario Clarín -con la firma de Mariano Roa- . un camiòn de traslado de animales estuvo en la lujosa propìedad de Villa Rosa para llevarse los equinos que estaban en el haras antes de que fuera allanada por la Justicia Federal.
La justicia investiga los viajes al exterior del contador de la AFA, Pablo Toviggino.
Los caballos fueron llevados a un barrio con caballerizas llamado Las Casuarinas, para después trasladarlos a la casona de ocho hectáreas que Granados tiene en Ezeiza. El operativo para burlar el accionar de la justicia se habría realizado en cuestiòn de horas, siempre según detalla el prestigioso medio.
Además, el medio indica que el cuestionado tesorero de la AFA habría aceptado pagar 3.000.000 de dólares en efectivo por la propiedad de Granados, que tiene ocho hectáreas con caballerizas, en la que el dirigente peronista vive desde hace más de 30 años.
Sin embargo, señala Clarín, la operaciòn se cayò debido a que a Granados no le gustó el ruido mediático en torno del dirigente de la AFA.
En cuántos millones tasaron la mansión de Pilar adjudicada a autoridades de AFA
Según el informe, a Granados "le hizo ruido que lo primero que quería Toviggino era dejar los caballos" y explica que rl veterano peronista habló con su mujer (directora de Cultura del municipio de Ezeiza) y su hijo Gastón y decidió rechazar la venta.
Los dueños de la mansión de Pilar de unas 10 hectáreas, con helipuerto, haras, un garage de casi 5.000 m2 para autos, cancha de padel y caminos internos son -en los papeles- Luciano Pantano -un monotributista-y su madre Ana Lucía Conte -una jubilada-. Sin embargo, la Justicia no tienen dudas que no lo son y que en realidad prestaron sus nombres para los verdaderos propietarios. Y así lo estarìa comprobando la prueba colectada por los investigadores.