Comenzó anoche el cuarto paro nacional que enfrenta el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: con la adhesión confirmada de colectivos, trenes y bancos, entre otros servicios, la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli argumentan que esta medida es parte de su reclamo contra el Impuesto a las Ganancias.
Una vez más, una de las metodologías más cuestionadas volverá a estar en el centro de la escena. Aunque la central conducida por Micheli aclaró que esta vez no organizará cortes de calle para garantizar la efectividad de la medida de fuerza, distintos partidos de izquierda los realizarán en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires y distintos puntos clave para el tránsito en el área metropolitana.
En definitiva, servicios como el transporte público de pasajeros, la atención bancaria y la recolección de residuos no funcionarán hoy porque los trabajadores adhieren al paro nacional de 24 horas.
Hay sectores laborales que estarán divididos porque una facción irá al a huelga y otra no, pero el servicio igual se verá afectado: el caso ferroviario es un ejemplo, dado que paran los maquinistas, pero no los guardas y boleteros.
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