
El Ministerio de Salud y las carteras provinciales difundieron un comunicado conjunto para respaldar la seguridad y eficacia de las vacunas, en un contexto de desinformación creciente.
En medio de una caída histórica en las coberturas de vacunación y del avance de discursos negacionistas en redes sociales, el Ministerio de Salud de la Nación y las carteras sanitarias de 22 provincias difundieron un comunicado conjunto en defensa del Calendario Nacional de Vacunación. El texto reafirma la seguridad, eficacia y necesidad de las vacunas como herramienta central de salud pública, y marca un posicionamiento federal frente al deterioro de los indicadores epidemiológicos.
“Las vacunas del calendario cuentan con décadas de uso seguro, están respaldadas por evidencia científica sólida y demostraron su capacidad para prevenir enfermedades graves y evitar millones de muertes”, señala el documento, que también subraya que cada dosis incorporada atraviesa evaluaciones rigurosas para garantizar su calidad y efectividad.
Los firmantes insistieron en que la vacunación es una política “indispensable” y una responsabilidad compartida: Nación se ocupa de la adquisición y distribución, mientras que provincias y municipios tienen a su cargo la aplicación. “El compromiso es común, porque proteger a los niños es la prioridad”, remarcaron.
La declaración fue suscripta por todas las jurisdicciones, salvo Buenos Aires y Formosa. El mensaje fue replicado por funcionarios nacionales y provinciales en la red social X como parte de una estrategia coordinada para reforzar la confianza pública en el calendario oficial y sostener el carácter gratuito y obligatorio de las vacunas en todo el país.
El pronunciamiento llega en un momento crítico. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió esta semana que el país atraviesa “una de las crisis más severas en décadas” en materia de salud infantil, tras analizar datos oficiales del Ministerio de Salud y del Observatorio de Infancia y Adolescencia. Según la entidad, existe “preocupación máxima” por el regreso de enfermedades graves y el reciente registro de siete muertes por coqueluche, un indicador que no se veía desde hacía años.
El ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak cruzó al Gobierno nacional por “marginar” a la provincia de Buenos Aires del comunicado por el calendario de vacunación, luego de que el ministro de la misma cartera a nivel nacional, Mario Lugones, difundiera un texto de apoyo a la campaña en todo el país.
“La PBA obviamente apoya a las vacunas y la vacunación. Solo nos marginaron del comunicado. Evidentemente no están a la altura de las circunstancias”, consideró Kreplak.
En la misma línea, el funcionario bonaerense apuntó contra el ministerio nacional por la política que implementa en esa materia. “Además del comunicado, provean las vacunas, impulsen planes de implementación e inviertan en difusión y promoción”, enumeró.
De acuerdo con el informe citado por la SAP, las coberturas actuales descendieron a niveles que ponen en riesgo la inmunidad colectiva y habilitan el resurgimiento de patologías antes controladas. La baja impacta de manera particular en los bebés menores de 18 meses, el grupo con mayor proporción de hospitalizaciones y muertes evitables.
La preocupación es compartida por especialistas. El sanitarista y emergentólogo Eduardo Arellano, director de RCP Argentina, sostuvo que el país enfrenta “un escenario de fragilidad inmunológica colectiva”, en el que la caída de coberturas “compromete la inmunidad individual y la salud pública en su conjunto”.
El experto vinculó la crisis al desmantelamiento del área de inmunizaciones del Ministerio de Salud en los últimos dos años, señalando la eliminación de programas territoriales, el despido de 2.600 trabajadores esenciales -entre ellos equipos de vacunación, salud sexual y control prenatal- y la falta de compras recientes: las dosis aplicadas en los últimos meses corresponden a partidas adquiridas por la gestión anterior.
Arellano recordó que Argentina llegó a tener “uno de los calendarios más completos del mundo, con 19 vacunas gratuitas y obligatorias”, y advirtió que hoy enfrenta brotes activos y el retorno de enfermedades que se creían erradicadas. El desafío, coinciden autoridades y especialistas, es recuperar la confianza pública, recomponer la capacidad operativa y revertir un retroceso que amenaza con profundizarse.