Este desempeño relativamente débil -por debajo del 2,4% estimado para 2025- está vinculado a la baja productividad, la limitada inversión y condiciones financieras más restrictivas, a lo que se suma el impacto desigual de la desaceleración del comercio mundial. El organismo también remarcó que la región sigue siendo vulnerable a eventuales shocks externos, como una reversión de los flujos de capital, una caída de los precios de las materias primas o un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas.
Brasil, la mayor economía de América Latina, muestra una clara desaceleración tras el fuerte desempeño de los últimos años. El FMI prevé que el PBI brasileño crecerá 1,6% en 2026, tres décimas menos que en la proyección de octubre y por debajo del 2,5% estimado para 2025, para luego recuperarse hasta 2,3% en 2027. El menor dinamismo se explica por el endurecimiento de las condiciones financieras internas, la moderación del consumo y una política fiscal menos expansiva, aunque el organismo destacó que el país mantiene fundamentos macroeconómicos más sólidos que reducen el riesgo de inestabilidad.
En el caso de México, el Fondo proyectó un crecimiento de 1,5% en 2026 -frente al 0,6% estimado el año pasado- y de 2,1% en 2027, impulsado por una mejora gradual de la actividad y una mayor estabilidad macroeconómica.
El contexto global
A nivel mundial, el FMI mejoró levemente su estimación de crecimiento respecto del informe de octubre y ahora espera que el PBI global aumente 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027. Según el organismo, este desempeño estable responde al equilibrio entre factores adversos -como los cambios en las políticas comerciales- y elementos favorables, como el aumento de la inversión en tecnología, incluida la inteligencia artificial, especialmente en América del Norte y Asia.
En materia de inflación, el Fondo proyectó que la tasa general disminuirá de 4,1% en 2025 a 3,8% en 2026 y a 3,4% en 2027. “Las proyecciones se mantienen prácticamente sin cambios y prevén que la inflación vuelva al objetivo de forma más gradual en Estados Unidos que en otras grandes economías”, señalaron.
Si bien las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China mostraron cierta moderación desde el análisis previo, el FMI advirtió que la incertidumbre política global sigue siendo elevada. “Aunque menor que en octubre, continúa muy por encima de los niveles de enero de 2025”, concluyó el organismo.