En un marco de hermetismo, los nueve jueces del máximo tribunal norteamericano debatieron a puertas cerradas el jueves último la resolución que adoptarán respecto de
fallos que perjudicaron a la Argentina.
Los magistrados analizaron las sentencias que
obligan a la Argentina a pagar la totalidad de los bonos aún en default y las implicancias que tendría una medida de ese tipo en el resto de las reestructuraciones, mientras se especula con que el máximo tribunal podría pedir la opinión al
Procurador General de Estados Unidos antes de dar a conocer su decisión.
La Corte tiene tres posibles opciones:
aceptar el caso y resolver sobre el fondo del asunto;
pedir la opinión del gobierno de Barack Obama o bien r
echazar el expediente y así se ejecutará la sentencia contraria a la Argentina.
La decisión del máximo tribunal estadounidense se conocerá hoy a las 10.30 (9.30 de Washington) cuando se publiquen las órdenes respectivas en la página web oficial de la
Corte Suprema. El gobierno argentino necesita de la buena voluntad de cinco de los nueve integrantes de la Corte (dado que se define por mayoría simple) para que ese tribunal analice el caso y revise los fallos precedentes que no favorecen al país.
La posición argentina indica que el máximo tribunal estadounidense
debe rever los fallos de los tribunales inferiores que "malinterpretaron" la cláusula del "pari passu", que exige darle trato igualitario a todos los acreedores, hayan entrado o no a los canjes de 2005 y 2010.
Intenso lobbyLa posición argentina en el juicio contra los fondos buitre recibió un fuerte apoyo internacional en los últimos días, en la previa del pronunciamiento que dará a conocer el lunes la Corte.
Del intenso lobby internacional participaron organismos como el FMI, organizaciones no gubernamentales, analistas, empresarios y -más discretamente- el gobierno de
Barack Obama y legisladores demócratas y republicanos que, a través de reuniones mantenidas con una delegación parlamentaria argentina -integrada por el oficialismo y la oposición- dieron mayor visibilidad a la posición del país cuando quedan horas para que se conozca la decisión.
En ese marco, la muestra de unidad multipartidaria en la posición por la reestructuración de deuda argentina, que expresó la misión de la delegación de legisladores que concluyó el jueves, causó impacto político en Washington, que quedó con la impresión de que en este tema existe una política de Estado que será abordada de manera similar por el gobierno que surja de las elecciones del próximo año.