En el oficialismo buscaron bajarle el tono al hecho y descargaron en la justicia la responsabilidad de la búsqueda.

A pocas horas de los comicios legislativos, la desaparición de Santiago Maldonado resulta un tema incómodo para el gobierno: con los parlantes de la masiva marcha que se movilizó a Plaza de Mayo para reclamar la inmediata aparición del artesano resonando dentro de Casa Rosada, en el oficialismo buscaron bajarle el tono al hecho y descargaron en la justicia la responsabilidad de la búsqueda.

Maldonado permanece desaparecido desde el 1º de agosto, cuando fue visto por última durante una protesta de grupos mapuches que fue desalojada en una ruta nacional por Gendarmería, fuerza a la que familiares y dirigentes de DDHH le adjudican la autoría de lo que consideran una “desaparición forzosa”.

Por la mañana, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había descartado esa posibilidad al enfatizar que Gendarmería no había tenido detenido al joven de 28 años.

Tras una requisitoria del juez de instrucción porteño Jorge de Santo, en el marco de la tramitación de un habeas corpus presentado por el colectivo Encuentro Verdad, Memoria, Justicia, la funcionaria negó que Maldonado haya sido detenido por agentes a su cargo. Policía Federal, de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería y Prefectura indicaron por escrito al magistrado que no detuvieron al joven, domiciliado en El Bolsón, pero oriundo de la localidad bonaerense de 25 de Mayo.

Aunque el gobierno ofreció una recompensa de 500 mil pesos a quien aporte datos sobre su paradero, allegados a la víctima reclamaron una auditoría interna a Gendarmería y mayor intervención oficial para dar con el joven desaparecido. Recién el 10 de agosto la justicia federal de Esquel ordenó allanamientos en escuadrones de Gendarmería en Esquel y El Bolsón en el que secuestraron “pelos y una soga”.

Estamos preocupados sí pero no podemos hacer una investigación paralela. Es la justicia quien tiene que decidir las medidas de prueba que correspondan”, confió un funcionario consultado por este diario que calificó de una “locura” que se catalogue el hecho como desaparición forzada. “Estamos en democracia y es la justicia quién tiene que establecer qué ocurrió’, concluyó.

Ayer por la tarde en ocasión de la conferencia de prensa del ministro del Interior, Rogelio Frigerio sobre la puesta en marcha de las PASO, los organizadores intentaron evitar que se tratara el tema.

Sin embargo, se coló una pregunta sobre las medidas del gobierno para dar con el paradero de Maldonado. Incómodo, Frigerio respondió que “está en manos de la justicia, el ministerio (de Seguridad) está investigando: por supuesto estamos ocupados y preocupados por la desaparición de Maldonado, haciendo todo lo que tenemos que hacer para esclarecer cuanto antes esta situación”.

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“No sabemos qué pasó. Hay veda tampoco podíamos decir mucho”, justificó la situación un vocero consultado.

Apuntó que recién en las últimas horas las fuerzas de seguridad pudieron rastrillar las tierras ancestrales de la comunidad mapuche que, anteriormente, no habían franqueado el acceso. Lo que por ahora nada dicen en el oficialismo es en la demora en las medidas de prueba contra Gendarmería ante tamaña acusación.

Tanto el hermano del artesano, Sergio, como los organismos de DDHH aseguran que una camioneta de Gendarmería se lo llevó la última vez que fue visto. Con todo, Mauricio Macri no pudo evitar ayer referirse al tema. En una entrevista radiofónica sostuvo que el jueves habló “con la ministra Bullrich: hay búsquedas por distintos lugares, sin colaboración de esta organización (mapuche) que se declara con lineamientos bastante poco democráticos y bastante violentos. Pero estamos igualmente intentando ver qué es lo que pasó”