El fiscal general de Jujuy, Jorge Lello Sánchez, manifestó que Milagro Sala, presa desde enero del 2016, "debe seguir detenida donde está", a partir de que el juez Gastón Mercau le concediera ayer la prisión domiciliaria en una de las causas en las que le fue dictada la prisión preventiva.
“Ella tiene que seguir donde está. En prisión preventiva, en el establecimiento carcelario (de Alto Comedero) porque no tuvo ninguna afectación física ni clínica que amerite” el cumplimiento del arresto domiciliario, dijo Lello Sánchez en declaraciones a Radio La Red.
La decisión de Mercau no fue improvisada: funcionó como respuesta al pedido de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que había recomendado que la trasladaran a su domicilio. Sin embargo, falta la decisión de otro juez que entiende en otras dos causas que involucran a la dirigente social. El fiscal general dijo que el magistrado se equivocó porque "era una recomendación, no decía que era obligatorio".
El problema de la prisión domiciliaria, sin embargo, es que la casa de Sala en el barrio El Carmen, donde debería cumplir la pena, no está en condiciones de ser habitada. Eso denunciaron desde la Coordinadora por la Libertad de Milagro Sala debido a la “vulnerabilidad” a la que estaría sometida la presa teniendo en cuenta que esa vivienda “fue saqueada y no cuenta ni con puertas, baño, ni ventanas”.
En cuanto a la decisión del juez, Lello Sánchez admitió que la decisión lo sorprendió porque "para eso debiera tener el expediente, el que estaba en la Corte Suprema”, y calificó a la decisión como "irregular".